“¿Tiene algún apodo?”, consultó uno de los jueces. Con una sonrisa irónica, la ex mandataria respondió: “No, me dicen Cristina. Podría decirle algunos otros, pero no me parecen adecuados”. A lo largo de esa instancia, también respondió sobre sus datos personales, aunque dejó entrever su malestar ante varias de las preguntas.
Al ser consultada por su domicilio, señaló: “Hoy, San José 1111. Es de público y notorio”, y redobló la crítica al afirmar que sus condiciones de vida “también son de público y notorio”. La incomodidad creció cuando le preguntaron por sus padres y sus antecedentes penales, momento en el que interrumpió para pedir que repitieran la consulta.
Desde el banquillo en Comodoro Py, recordó que se encuentra detenida bajo prisión domiciliaria y cuestionó la pertinencia de las preguntas. Ante la aclaración del tribunal de que se trataba de un procedimiento legal obligatorio, aceptó continuar. Finalmente, sostuvo: “El único antecedente penal que tengo es la condena de Vialidad, de la que pienso comenzar a hablar precisamente en este momento”.

