La ceremonia de los Premios Oscar volvió a tener presencia argentina. Violeta Kreimer, productora nacida en Vicente López, celebró en el escenario de Los Ángeles tras el triunfo del cortometraje “Deux personnes échangeant de la salive” (“Dos personas intercambiando saliva”), que obtuvo la estatuilla a Mejor cortometraje de ficción.
La gala tuvo además una particularidad histórica: el premio fue compartido con la producción estadounidense “The Singers” (“Los cantantes”), luego de que ambas obras empataran en la votación final.
De Vicente López a París
Kreimer participó como productora del corto dirigido por Natalie Musteata y Alexandre Singh, quienes fueron los encargados de recibir el Oscar sobre el escenario.
Su historia dentro del cine comenzó lejos de la industria audiovisual. A los 20 años se mudó a París gracias a un intercambio universitario mientras estudiaba Ciencias Políticas. Con el tiempo decidió quedarse en la capital francesa y orientó su carrera hacia la producción cinematográfica.
En este proyecto compartió la producción ejecutiva con dos figuras de renombre internacional: Isabelle Huppert y Julianne Moore, quienes respaldaron el cortometraje una vez finalizado.![]()
Un corto con una historia distópica
“Dos personas intercambiando saliva” tiene una duración de 36 minutos y propone una historia ambientada en una sociedad distópica donde besar está prohibido.
La trama sigue a Angine, interpretada por la actriz iraní Zar Amir Ebrahimi, una mujer que trabaja en un supermercado y se enamora de una vendedora. A pesar de las estrictas reglas que castigan el contacto afectivo, ambas desafían el sistema y se acercan cada vez más.
Cómo se entrega el premio en esta categoría
A diferencia de lo que ocurre con los largometrajes, donde el Oscar es entregado a los productores, en la categoría cortometraje de ficción la estatuilla se otorga a los directores.
Por ese motivo, quienes recibieron oficialmente el galardón fueron Musteata y Singh, aunque todo el equipo creativo —incluida Kreimer— subió al escenario para celebrar el reconocimiento.
Un nuevo logro para el talento argentino
La presencia de Violeta Kreimer en la gala más importante del cine mundial vuelve a poner en evidencia la participación de profesionales argentinos en producciones internacionales.
Su recorrido, que comenzó en Vicente López y se consolidó en París, la posiciona como una figura emergente dentro del circuito audiovisual global y suma otro capítulo a la relación histórica entre el cine argentino y los Premios Oscar.

