Alemania comenzó el Mundial 2026 con una demostración de autoridad. En el NRG Stadium de Houston, el equipo dirigido por Julian Nagelsmann goleó 7-1 a Curazao y envió un mensaje contundente al resto de los aspirantes al título. Después de dos Copas del Mundo consecutivas en las que quedó eliminada en la fase de grupos, la selección germana inició su camino con una actuación que combinó eficacia ofensiva, dominio territorial y una marcada superioridad futbolística.
El conjunto europeo tomó el control desde el inicio y encontró rápidamente la ventaja. Apenas a los cinco minutos, Felix Nmecha abrió el marcador para reflejar en el resultado lo que ya ocurría en el campo. Alemania monopolizaba la posesión, circulaba el balón con velocidad y encontraba espacios por el centro del ataque ante un rival que apenas lograba contener las sucesivas aproximaciones.
Sin embargo, Curazao protagonizó uno de los momentos más emotivos de la jornada. En su primera llegada de peligro, Livano Comenencia aprovechó un rebote en la puerta del área y sacó un potente remate que dejó sin respuestas a Manuel Neuer. El empate transitorio significó además el primer gol de la historia de la selección caribeña en una Copa del Mundo, un hito que quedará registrado más allá del resultado final.
La ilusión duró poco. Alemania recuperó el control y volvió a desnivelar antes del descanso. Nico Schlotterbeck marcó de cabeza tras un tiro de esquina y, ya en tiempo agregado, Kai Havertz transformó en gol un penal sancionado por una infracción sobre Nmecha. El 3-1 con el que terminó la primera mitad reflejaba la diferencia existente entre ambos equipos.

