Este jueves 16 de octubre se llevó a cabo, a pedido del Ministerio Fiscal, la audiencia de control de aprehensión, formalización de la investigación y solicitud de medidas de coerción contra un sujeto de 32 años acusado de haber disparado contra su propio hermano durante una violenta discusión ocurrida el pasado lunes 14 de octubre.
La causa es investigada por la Unidad Fiscal Criminal I, a cargo del fiscal Mariano Fernández, quien fue representado en la audiencia multipropósito por el auxiliar de fiscal Gonzalo Guerra. En la oportunidad, la Fiscalía formuló cargos en contra del imputado por amenazas agravadas por el uso de arma, en concurso real con abuso de arma de fuego en concurso real, con portación de arma de guerra sin autorización legal, en calidad de autor y solicitó la prisión preventiva por el término de 30 días, argumentando la necesidad de proteger a las víctimas y garantizar el normal desarrollo de la investigación. El magistrado interviniente resolvió hacer lugar parcialmente a lo solicitado por la Fiscalía, disponiendo la prisión preventiva por 15 días, medida que consideró razonable para asegurar el proceso penal, evitar represalias y resguardar a los familiares involucrados.
El episodio ocurrió alrededor de las 11:00 de la mañana del lunes 14 de octubre de 2025, en inmediaciones de una vivienda ubicada sobre calle Rondeau al 3200, donde se encontraban varios miembros de una familia.
Según la investigación, una joven salió de la casa llorando y pidió ayuda a su hermano, relatándole que había sido agredida por el imputado (también hermano de la víctima), quien le habría golpeado la cabeza con un arma de fuego. Al intervenir y reclamar por lo sucedido, la situación se tornó violenta: el agresor extrajo un arma de fuego y, tras amenazarlo de muerte, disparó varias veces en su dirección, alcanzándolo con uno de los proyectiles en la pierna derecha, a la altura del tercio medio de tibia y peroné, provocándole una lesión.
Minutos más tarde, personal policial arribó al lugar y aprehendió al atacante en la vereda del domicilio. El hombre llevaba consigo dos bolsos, y en uno de ellos se halló una pistola Bersa calibre 380, con el cargador colocado y 18 cartuchos del mismo calibre. El acusado no contaba con autorización legal para portar ni transportar el arma en la vía pública.

