Poco después de conocerse la noticia, Skay Beilinson compartió un mensaje sentido dedicado a quien fuera su socio compositivo en Patricio Rey. “Te llevo en cada recuerdo, en cada canción de ayer. Con un inmenso dolor. Buen viaje, mi querido amigo, hasta siempre. Ahora sos la luz que viaja entre nosotros y para siempre”, expresó el guitarrista en su cuenta de Instagram, donde además informó que su agenda de conciertos quedaba postergada “hasta nuevo aviso”.
El Indio y Skay lideraron una de las bandas más convocantes de la historia del rock argentino. Desde los comienzos caóticos en la segunda mitad de los 70, el grupo fue mutando y creciendo hasta convertirse en una banda de estadios. A finales de 2001, anunciaron su separación y poco tiempo después trascendieron las diferencias entre ambos líderes, que se fueron ampliando a lo largo del tiempo. Sin embargo, el dolor, la tristeza y la gratitud por aquellos años se impusieron en un mensaje que caló muy profundo en la legión de ricoteros.

El Indio Solari murió en su domicilio de Parque Leloir, en la localidad de Ituzaingó, donde funcionaba su estudio Luzbola. Su última aparición pública fue en enero pasado, través de un mensaje cuando recibió el Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires. Su último show en vivo data de marzo de 2017, cuando se presentó en Olavarría en un recital caótico e inolvidable.
La última declaración del Indio sobre Skay
A finales del año pasado, el cantante le dio una entrevista a Perros de la Calle (Urbana Play), donde entre otros temas se refirió al caótico adiós de la mítica banda surgida en La Plata: “Viví un duelo con el final de Los Redondos porque era mi banda“, expresó durante una charla en la que dejó en claro que hubo traiciones y heridas que el tiempo no logró cicatrizar.

A lo largo de la charla queda claro que hubo traiciones y heridas no cicatrizadas. “A Skay se le ocurre decir en un reportaje que todo esto (el fin del grupo) se debía a que uno de nosotros se había querido quedar con la gloria de la banda. Semilla no fue, soy yo”, razonó con ironía, recapitulando aquel adiós de finales de 2001.
Del otro lado del vaso lleno, en el inventario, sin embargo, también quedan logros innegables: “En su momento hicimos cosas… canciones muy lindas, hicimos una mitología buena. Pero ahora me encontré con unos socios estupendos para hacer música, esta banda es estupenda”, agregó sin restar mérito a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, quienes lo acompañaron en su aventura solista desde 2004

