Francia se encuentra en alerta de calor extremo y se prevé que el martes se alcancen temperaturas en torno a los 40 grados, según Météo France, con temperaturas de hasta 43°C en algunas zonas del oeste del país.
El país acaba de registrar la tarde y la noche más calurosas desde que se iniciaron los registros en 1947. Cincuenta y cuatro departamentos se encuentran en alerta roja, en lo que los meteorólogos calificaron como un episodio “sin precedentes”.
En pleno agobio, varias personas se zambulleron en canales y ríos para refrescarse. La ministra francesa de Deportes, Marina Ferrari, dijo que comprendía la necesidad de escapar del calor, pero advirtió contra el baño en zonas no autorizadas o peligrosas.
En tanto, en declaraciones previas a una reunión de emergencia sobre la ola de calor, Lecornu aseguró: “Es una triste tragedia en lo que respecta a los ahogamientos, ya que las últimas cifras que se nos acaban de comunicar muestran 40 fallecidos desde el 18 de junio, la mayoría de ellos jóvenes”.
El lunes, los servicios de emergencia no pudieron reanimar a dos niños, de 2 y 4 años, que fueron hallados inconscientes por su madre en el vehículo familiar frente a su domicilio, informó un fiscal de Carpentras, en el sureste de Francia.
En París, las personas que se dirigían al trabajo sufrían visiblemente el calor; muchas llevaban ventiladores en el subte, tras noches frecuentemente interrumpidas debido a las temperaturas sofocantes en apartamentos mal equipados para el calor.
Se cancelaron algunos trenes, entre ellos los que cubren la ruta entre París y Bruselas. Los líderes empresariales señalaron que la economía también se estaba viendo afectada.
“Francia funciona a un ritmo lento. Las empresas, en la medida de lo posible, están aplicando las recomendaciones para proteger a sus empleados”, dijo al canal BFM TV el presidente de la patronal francesa MEDEF, Patrick Martin. En varios puntos de París, las tiendas se habían quedado sin ventiladores eléctricos debido al aumento de la demanda.
Toda Europa afectada
Reino Unido, Italia y España también sufren un calor sofocante, con temperaturas récord en algunas zonas que están alterando el funcionamiento de los colegios y las redes de transporte.
Europa se está calentando a un ritmo más del doble de la media mundial, según la Organización Meteorológica Mundial, lo que hace que estos episodios de calor prolongados sean cada vez más probables.
La actual ola de calor está provocada por un fenómeno meteorológico conocido como bloqueo en omega, debido a que adopta la forma de la letra griega, con una masa de aire caliente en el centro y aire más fresco a ambos lados, lo que hace que las temperaturas aumenten día tras día.

