El estreno de Atlético Tucumán en el Torneo Clausura dejó un sabor agridulce. El «Decano» igualó 0 a 0 frente a Independiente Rivadavia en el Monumental José Fierro y no logró regalarle un triunfo a su gente en el inicio del segundo semestre.
En un partido discreto y con escasas emociones, el conjunto tucumano mostró entrega, pero le faltó profundidad y claridad en los últimos metros para romper el cero.
La primera gran situación del encuentro fue para la visita. A los 15 minutos del primer tiempo, Independiente Rivadavia estuvo a centímetros de abrir el marcador con una jugada increíble que recorrió toda la línea del arco sin que nadie pudiera empujar la pelota al fondo de la red.
Atlético intentó reaccionar, aunque nunca terminó de sentirse cómodo en el partido. En el complemento, el entrenador movió el banco en busca de mayor peso ofensivo con los ingresos de Leonel Di Plácido, Facundo Pimienta, Ramiro Ruiz Rodríguez y Kevin Ortiz.
Sin embargo, la ocasión más clara de la segunda mitad volvió a ser para la «Lepra» mendocina. A los 35 minutos, Tomás Ingolotti se vistió de héroe y salvó al «Decano» al ganarle un mano a mano a Juan Manuel Elordi.
Los minutos finales encontraron a Atlético empujando más con ganas que con fútbol, aunque sin generar peligro suficiente para quedarse con los tres puntos.
El equipo tucumano sumó su primera unidad en el Clausura, pero deberá mejorar su funcionamiento colectivo si pretende ser protagonista en el certamen. El debut dejó algunas señales positivas en lo actitudinal, aunque también varias cuestiones futbolísticas por corregir.

