La jornada de protesta tuvo su punto central en plaza Independencia, frente a la Casa de Gobierno. Los gremios reclamaron el esclarecimiento del femicidio de la docente correntina, salarios dignos, mayor seguridad en las escuelas y respuestas de las autoridades provinciales y nacionales.
La muerte de Nancy Godoy, la docente correntina que permaneció desaparecida durante 19 días hasta que fue encontrada sin vida, movilizó a trabajadores de la educación de Tucumán. En el marco del paro nacional, docentes de distintos niveles se sumaron a la medida de fuerza y se concentraron desde las 11 en plaza Independencia, donde reclamaron justicia por el femicidio y visibilizaron los problemas que atraviesa el sistema educativo.
La protesta reunió a representantes sindicales, docentes y estudiantes que coincidieron en la necesidad de que el crimen de Godoy sea investigado hasta las últimas consecuencias. Pero la movilización también se convirtió en un espacio para expresar el malestar por los salarios, la precariedad de las condiciones laborales, la falta de cobertura de licencias y los episodios de violencia que afectan a quienes trabajan en las escuelas.
Desde la Asociación de Trabajadores de la Educación de Tucumán (ATEP) manifestaron su acompañamiento al pedido de esclarecimiento del asesinato y reclamaron garantías para quienes desempeñan tareas educativas. “Nos unimos al pedido de una investigación transparente y sin demoras, y reafirmamos la necesidad de garantizar condiciones laborales dignas y seguras para todos los trabajadores de la educación”, expresaron.
El sindicato, que representa principalmente a docentes del nivel primario, acompañó la jornada bajo una consigna contundente: “Nunca más un docente solo”.
Aulas vacías y una fuerte adhesión a la medida
Las organizaciones gremiales destacaron el alcance de la protesta y aseguraron que la medida tuvo una importante repercusión en los establecimientos educativos de la provincia.
Isabel Ruiz, secretaria general de Apemys, calificó como alto el acatamiento y sostuvo que la docencia expresó su malestar de manera generalizada. “Hubo un ausentismo total en todas las escuelas. La docencia en general se ha expresado, pero el Estado nacional debe dar respuestas. Queremos justicia por Nancy”, afirmó.
La dirigente también puso el foco en la situación económica de los educadores y en las dificultades que enfrentan para alcanzar ingresos suficientes. Según explicó, un profesor que recién comienza y logra reunir 15 horas cátedra percibe alrededor de $1.100.000. Sin embargo, para completar esa carga horaria muchas veces debe trasladarse entre diferentes establecimientos.
Ruiz también cuestionó los problemas que genera la falta de cobertura de licencias docentes y advirtió sobre sus consecuencias en la continuidad pedagógica. “Un estudiante no puede quedarse sin docente porque un profesor necesita una licencia de cinco o diez días. Es fundamental que se garantice la continuidad de las clases”, planteó.
En relación con las negociaciones salariales, indicó que el gremio mantuvo reuniones con la ministra de Educación, Susana Montaldo, aunque reclamó instancias de diálogo con el área económica del Gobierno provincial.
“El acuerdo salarial que firmamos llega hasta diciembre. Hemos solicitado reuniones y pedimos que el Gobierno nos escuche y nos reciba”, expresó.
Sadop reclamó salarios dignos y un plan de seguridad
Por su parte, el secretario general de Sadop, Mario Dionisi, consideró que la adhesión al paro fue “considerable” y denunció que algunos empleadores habrían intentado desalentar la participación de los trabajadores en la huelga.
El dirigente sostuvo que el femicidio de Nancy Godoy debe impulsar una discusión más profunda sobre las condiciones en las que se desempeñan los docentes, especialmente en los establecimientos rurales y en aquellos que presentan mayores dificultades de infraestructura y recursos.
“Nancy había denunciado las condiciones precarias en las que ejercía su tarea y en las que también vivían sus alumnos. Eso demuestra el abandono estatal en toda su amplitud”, señaló.
Dionisi enumeró entre los principales problemas del sector los bajos salarios, la sobrecarga laboral y las dificultades relacionadas con la salud mental. También reclamó una ley provincial de financiamiento educativo y la implementación de un plan de seguridad para prevenir y abordar situaciones de violencia en las escuelas.
“No puede haber educación de calidad en Tucumán sin condiciones dignas de trabajo. Se necesitan salarios por encima de la línea de pobreza, un plan de salud mental y una discusión seria sobre las condiciones de inclusión”, afirmó.
El reclamo de los docentes que participaron de la marcha
La movilización también tuvo como protagonistas a trabajadores de la educación que decidieron participar por fuera de las estructuras sindicales y llevar sus propias preocupaciones a las calles.
Ivana, docente y estudiante de Ciencias de la Educación, consideró que la protesta debía sostenerse más allá de la presencia de los dirigentes gremiales. Cuestionó la situación salarial y el desamparo que, según manifestó, atraviesa el sector.
“Están dejando a los docentes desamparados, con un sueldo de miseria. Hay hambre en la docencia y somos nosotros los que todos los días estamos bancando la parada con los estudiantes”, expresó.
Dora, otra de las manifestantes, amplió el reclamo y advirtió que el deterioro de las condiciones laborales no se limita a los ingresos, sino que también repercute en el bienestar emocional y psicológico de los trabajadores.
“Nuestra situación es crítica. No es solamente la cuestión salarial o económica que vivimos todos los argentinos, sino también el desamparo emocional y psicológico. Estamos viviendo una era de odio en la que las propias autoridades bajan un mensaje que después repercute en la sociedad”, reflexionó.
¿Quién era Nancy Godoy, la docente cuyo femicidio conmocionó al país?
Nancy Estela Godoy tenía 52 años, era madre de dos hijos y se desempeñaba como directora de la Escuela N° 626, ubicada en el paraje El Malezal, en el sur de la provincia de Corrientes.
La docente estaba a cargo de un pequeño grupo de alumnos, hijos de trabajadores rurales de la estancia El Curupí, donde también desarrollaba sus tareas. Para llegar al establecimiento debía atravesar una zona rural de difícil acceso, con extensos sectores de bañados y pajonales.
Su desaparición se extendió durante 19 días, hasta que su cuerpo fue encontrado en un bañado ubicado a varios kilómetros de la escuela. El caso derivó en una investigación por femicidio que conmocionó a Corrientes y al resto del país.
La investigación judicial busca reconstruir las circunstancias del crimen, establecer las responsabilidades de los detenidos y determinar qué ocurrió durante los días en que permaneció desaparecida.
En Tucumán, su muerte se convirtió en una de las principales consignas de una jornada que combinó el pedido de justicia con reclamos históricos de la docencia. La movilización dejó en evidencia que, además de la conmoción por el caso, existe un profundo malestar por las condiciones en las que los trabajadores de la educación desarrollan sus tareas.
La consigna que atravesó la protesta fue clara: justicia por Nancy Godoy y garantías para que ningún docente tenga que trabajar en condiciones de abandono, precariedad o inseguridad.

