Se trata de un viaje apostólico de gran dimensión, que contempla un recorrido de aproximadamente 30.000 kilómetros, diez ciudades y actividades religiosas, institucionales y sociales en los tres países. El regreso a Roma está previsto para el 17 de noviembre.
La primera escala será Uruguay, donde León XIV tiene previsto arribar este viernes alrededor de las 16:30. Durante su estadía, que se extenderá hasta el domingo 8, participará de encuentros con las autoridades nacionales, representantes de la sociedad civil y referentes de la Iglesia. También presidirá celebraciones religiosas en Montevideo, Paysandú y Florida.
La Argentina será el segundo destino de la gira. El pontífice llegará a Buenos Aires el domingo 8 de noviembre y permanecerá en el país hasta el miércoles 11.
Durante esos días, su agenda incluirá encuentros institucionales, celebraciones religiosas y actividades con distintos sectores de la sociedad. Además de la Ciudad de Buenos Aires, visitará Córdoba y Luján, donde encabezará misas y mantendrá reuniones con representantes de la Iglesia y de la comunidad.
Entre las actividades previstas figuran una visita al Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, un encuentro con el mundo del trabajo en la Universidad Católica Argentina, una vigilia con jóvenes y una celebración eucarística en la plaza de la Basílica de Nuestra Señora de Luján.
La visita tendrá un significado particular para el país, ya que León XIV llegará a la tierra de su antecesor, Jorge Mario Bergoglio, el papa Francisco, fallecido en abril de 2025.
Luego, el miércoles 11, el Santo Padre partirá rumbo a Perú, última etapa de su recorrido latinoamericano. Allí permanecerá hasta el 16 de noviembre y visitará Lima, Chiclayo, Pimentel, Santa Cruz de Succhabamba, Zaña, Cusco y Pucallpa.
Un mensaje centrado en la paz y la justicia social
Uno de los ejes centrales de esta gira será el mensaje del pontífice en defensa de los sectores más vulnerables, la justicia social y la construcción de un sistema internacional que reduzca las desigualdades económicas y promueva la paz entre los pueblos.
El viaje también representa un desafío diplomático y pastoral, ya que León XIV mantendrá contacto con gobiernos, representantes políticos, comunidades religiosas y organizaciones sociales en contextos diferentes.
La gira se desarrolla, además, pocos días después de una intervención quirúrgica a la que fue sometido el Papa por un adenocarcinoma pulmonar, circunstancia que agrega un elemento particular a un recorrido de importantes exigencias físicas y logísticas.
Con este viaje, León XIV se convierte en el quinto pontífice en realizar una visita apostólica a América Latina, después de Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco.

