El Decano se impuso por 2-0 ante el conjunto cordobés por el Torneo Proyección de Reserva, pero el partido terminó con graves incidentes entre futbolistas e integrantes de los cuerpos técnicos. Hubo expulsiones, reclamos por el arbitraje, golpes de puño y patadas.
Dos expulsiones en el primer tiempo encendieron la polémica
El clima comenzó a complicarse antes de los cinco minutos de juego, cuando el árbitro expulsó a Joaquín Soria, de Talleres, tras una infracción sobre Carlos Abeldaño para frenar un ataque de Atlético. La decisión generó un inmediato malestar entre los futbolistas visitantes.
A los 44 minutos llegó otra tarjeta roja: Daniel Ribera fue expulsado después de protestar una infracción y, según las versiones del encuentro, insultar al árbitro.
Con dos jugadores menos, el conjunto cordobés profundizó sus cuestionamientos a la terna arbitral. Al cierre de la primera etapa, integrantes de su cuerpo técnico y algunos futbolistas se acercaron para reclamar por las decisiones tomadas durante el partido.
Los cruces verbales se extendieron durante varios minutos. Incluso, el veedor del encuentro habría recibido agresiones verbales y los árbitros debieron ser custodiados por personal de seguridad privada.
Un gol discutido y otro tanto que aumentó la tensión
El segundo tiempo mantuvo el clima de controversia. Talleres tuvo la posibilidad de abrir el marcador mediante un penal ejecutado por Jeremías Gallardo, luego de una infracción de Ezequiel Godoy. Sin embargo, el remate se fue por encima del travesaño.
Atlético también generó situaciones de peligro y encontró la ventaja en una jugada discutida. Germain Vallejo conectó una volea que pegó en el travesaño y volvió a impactar en el poste. El árbitro y su primer asistente consideraron que la pelota había cruzado completamente la línea y convalidaron el gol, pese a las protestas de los visitantes.
Poco después, Carlos Abeldaño marcó el 2-0. El delantero tucumano protagonizó un cruce con un futbolista de Talleres y, según relató el propio jugador de Atlético, el rival había insultado a su madre. El episodio terminó con la expulsión de Abeldaño.
Golpes de puño y patadas en una pelea generalizada
La situación más grave se produjo cerca del alambrado que separa el campo de juego de la tribuna del predio. Allí, un cruce relacionado con el festejo de Abeldaño y la presencia de familiares derivó en nuevos enfrentamientos con los hermanos Rodrigo y Lautaro Acosta, quienes habían sido expulsados y observaban el partido desde ese sector.
La discusión escaló rápidamente hasta convertirse en una pelea generalizada con golpes de puño y patadas, en la que participaron jugadores e integrantes de ambos cuerpos técnicos.
Los incidentes se prolongaron durante varios minutos y, en medio de los enfrentamientos, se pudo observar a un futbolista con una herida.
Finalmente, algunos jugadores de Talleres intervinieron para retirar a integrantes de su cuerpo técnico e intentar contener la situación.
Los reclamos continuaron cerca del vestuario arbitral
Aunque los enfrentamientos comenzaron a disiparse, la tensión no terminó con la pelea. Los reclamos continuaron en las inmediaciones del vestuario de los árbitros e incluso se observó a un integrante del cuerpo técnico visitante pateando la puerta del lugar donde se encontraba la terna arbitral.
El informe del árbitro será clave para determinar las responsabilidades y las posibles sanciones disciplinarias que puedan recaer sobre futbolistas y miembros de los cuerpos técnicos.
Atlético Tucumán se quedó con los tres puntos, pero el resultado pasó a un segundo plano ante una jornada marcada por las expulsiones, las controversias arbitrales y los graves incidentes registrados en Ojo de Agua.

