A través de un acuerdo de juicio abreviado firmado previamente con el Ministerio Público Fiscal, Armando Rodríguez (30) y Estiven Joel Íñigo (21) fueron condenados a ocho años de prisión efectiva y a tres años de prisión de ejecución condicional respectivamente. Ambos estaban imputados por un violento robo cometido el 20 de mayo pasado en el barrio Nueva Baviera de Famaillá, cuando ingresaron a un predio perteneciente a la ex Escuela Nº 88 y, tras golpear al cuidador, se llevaron dinero en efectivo y otros elementos.
El convenio fue presentado en una audiencia por el auxiliar de fiscal, Bernardo Sassi, de la Unidad Especializada en Delitos contra la Propiedad de Monteros, que conduce Mónica García de Targa. Según lo expresado por el representante del MPF, ambos acusados reconocieron su participación en el hecho, por lo que fueron declarados coautores penalmente responsables del delito de robo simple.
Durante la audiencia, el juez interviniente escuchó los términos del acuerdo alcanzado entre las partes y luego resolvió que el mismo cumplía con los requisitos legales de admisibilidad.
En su fallo, el magistrado dictaminó que a Rodríguez le corresponde una pena efectiva de ocho años (surge de la acumulación con otra condena que este recibió en septiembre), mientras que a Iñigo le cabe una condena en suspenso de tres años con sus respectivas reglas de conducta a cumplir.
El caso
El 20 de mayo de 2023, a horas 02:00 de la mañana aproximadamente, Armando Rodríguez y Estiven Joel ingresaron por el fondo de la ex Escuela Nº 88 ubicada en el barrio Nueva Baviera de la ciudad de Famaillá, con la finalidad de sustraer cosas que se encontrasen en su interior. Al escuchar el ladrido del perro, el sereno de la escuela se dirigió hacia el sector de la última aula, lugar donde encontró a los acusados que, al verlo, atacaron al hombre propinándole un fuerte golpe en la cabeza que lo desmayó. Luego de eso, los malvivientes le sustrajeron de su bolsillo la suma de $5000 y después se dirigieron a un sector que la víctima utilizaba como habitación, de donde sustrajeron un televisor 32 pulgadas, una garrafa de 10 kg para luego darse a la fuga.

