En diálogo con Sobremesa de Noticias (SdN), Liliana Tunkiewiez, esposa de Raúl, relató la angustia que atraviesa por no saber dónde está. Cuestionó una fotografía que circula en redes sociales, reconstruyó las últimas comunicaciones con su marido y señaló inconsistencias en los horarios del recorrido. Mientras la búsqueda se amplía a otras provincias, también expresó su preocupación por las condiciones en las que podría encontrarse.
La incertidumbre crece con el paso de los días. Liliana, esposa de Raúl, lleva 16 días esperando noticias de su marido, desaparecido durante una excursión en el cerro. En diálogo con Sobremesa de Noticias (SdN), compartió el dolor de no saber dónde está, las esperanzas que intenta sostener y una serie de interrogantes sobre las últimas horas en las que mantuvieron contacto.
La mujer reconstruyó las comunicaciones que recibió, explicó por qué considera que algunas fotografías difundidas en las redes no corresponden a imágenes actuales de su esposo y manifestó sus dudas sobre los horarios de ascenso y descenso. También habló de las dificultades que podría enfrentar Raúl si continúa perdido en la montaña y agradeció el trabajo de las fuerzas de seguridad, los rescatistas y las personas que colaboran con el operativo.
“Todo es una incertidumbre, no saber nada de él”, resumió.
Una fecha especial que terminó sin respuestas
Liliana contó que había depositado una esperanza especial en la jornada de ayer, cuando se cumplía un año del fallecimiento de la madre de Raúl, a quien consideraba como una abuela.
Pensó que esa fecha podía traer alguna noticia alentadora, que finalmente lo encontrarían o que aparecería alguna señal sobre su paradero. Sin embargo, el día terminó sin novedades.
“Tenía la leve esperanza de que ayer, como se cumplía el año del fallecimiento de la mamá de Raúl, que era como una abuela para mí, iba a aparecer, lo iban a encontrar. Pero nada de eso sucedió”, relató.
La espera está marcada por momentos de angustia y otros en los que intenta recuperar la calma. Según explicó, hay días en los que consigue pensar de manera positiva y confiar en la resistencia de su esposo, pero la falta de información vuelve a despertar sus temores.
“Él es resistente, pero ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo una persona puede resistir?”, se preguntó.
Como una forma de mantener activa la búsqueda, Liliana publica habitualmente en sus redes sociales una fotografía de Raúl con la gorra gris que llevaba la última vez que se comunicó con ella.
Las últimas comunicaciones y los horarios que generan dudas
Uno de los puntos centrales del testimonio de Liliana tiene que ver con las comunicaciones que mantuvo con su esposo durante el recorrido.
Según recordó, Raúl le hizo una videollamada a las 11.10 de la mañana y luego volvió a comunicarse con ella. Durante una de esas llamadas, pudo observar que llevaba una pequeña cámara colgada, además de su teléfono celular.
Liliana aseguró que recibió comunicaciones e imágenes desde ese momento hasta las 17.20, cuando su esposo le envió una fotografía acompañada de un mensaje que ella recordó como una referencia a su llegada.
Además, explicó que Raúl también había enviado imágenes a su hija y a su cuñada, por lo que considera importante reunir y comparar los horarios de todos esos contactos para reconstruir el recorrido.
“Ellos están analizando horarios: el horario de tal foto que me manda a mí, el horario que le mandó a la hija, el horario que le dio a la cuñada”, contó.
De acuerdo con su reconstrucción, desde la primera videollamada hasta el último mensaje transcurrieron aproximadamente seis horas y media. La denuncia, señaló, se realizó alrededor de las 20.
“Es muy raro todo, porque no coinciden los horarios de ascensos y descensos”, afirmó.
Liliana aclaró que no descarta ninguna posibilidad y mencionó que Raúl podría haber tomado otro camino o haberse desorientado por la neblina. Sin embargo, insistió en que hay aspectos de la cronología que todavía no logra comprender.
“Hay tantas hipótesis, tantas hipótesis”, expresó.
Las diferencias horarias forman parte de sus interrogantes y, según manifestó, considera necesario que se analicen las comunicaciones y las imágenes para reconstruir con precisión los movimientos de su esposo. Esas dudas, por el momento, corresponden a su testimonio y no constituyen por sí mismas una confirmación de que haya ocurrido alguna irregularidad.
La fotografía del piluso y el pedido de difundir imágenes actuales
Otro de los motivos que llevó a Liliana a pronunciarse públicamente fue la circulación de una fotografía en la que Raúl aparece con un sombrero tipo piluso.
La mujer cuestionó esa imagen y aseguró que no coincide con la vestimenta que llevaba su esposo durante el recorrido. Según explicó, el elemento que él utilizaba era una gorra gris que le cubría el cuello.
“Lo que él llevaba es esa gorrita que a él le tapa el cuello, esa gris, no es el piluso”, sostuvo.
Por ese motivo, pidió que se deje de compartir la fotografía cuestionada y que se difundan las imágenes que, según afirmó, fueron enviadas por el propio Raúl durante la excursión.
Liliana también explicó que le costó conseguir algunas imágenes vinculadas al recorrido y que consultó a un rescatista para comprender su significado. Según su relato, le indicaron que ciertas fotografías correspondían al descenso por las flechas que aparecían en ellas.
La mujer sostuvo que decidió publicar las imágenes que considera auténticas para evitar confusiones y contribuir a que la búsqueda se desarrolle sobre información precisa.
“Lamentablemente tuve que salir a desmentir muchas cosas”, expresó.
Y dejó un pedido concreto: “Si van a investigar o van a buscar a Raúl, que lo busquen con la verdad”.
Una mochila preparada para un solo día y el temor por la falta de agua
La experiencia de Raúl en la montaña es otro de los aspectos que Liliana destacó. Según explicó, su esposo estaba capacitado para este tipo de recorridos y no era la primera vez que subía al cerro.
Sin embargo, advirtió que la mochila que llevaba había sido preparada para una excursión de un día, no para permanecer desaparecido durante quince o dieciséis jornadas.
“Él está capacitado. Esta no es la primera vez. Lo que pasa es que su mochila para el ascenso la hizo para un solo día, no para dieciséis días o quince”, explicó.
La falta de agua es una de sus principales preocupaciones. Aunque muchas personas le piden que mantenga la fe y no pierda las esperanzas, la mujer reconoce que el paso del tiempo la enfrenta a preguntas difíciles sobre las posibilidades de supervivencia en un ambiente de condiciones extremas.
“Podés estar sin comer, pero no podés estar sin tomar agua”, manifestó.
También describió las diferencias que observa entre los sectores del cerro: por un lado, áreas altas, secas y áridas; por otro, zonas con vegetación frondosa que, según señaló, son conocidas por quienes viven en el lugar.
Esas características alimentan sus interrogantes sobre dónde podría encontrarse Raúl y qué recursos tendría a su alcance si continúa perdido.
La nieve y la posibilidad de encontrar agua
Las condiciones climáticas también forman parte de las reflexiones de Liliana. Según contó, el tiempo estuvo complicado durante estos días, aunque considera que la presencia de nieve podría haber representado una posibilidad de obtener agua si su esposo se encontraba deshidratado.
“Si él estaba deshidratado, la nieve se derrite y se la toma en un acto de supervivencia”, explicó.
La mujer también señaló que reciben numerosas informaciones sobre el posible paradero de Raúl. Entre las versiones que les llegaron, mencionó la posibilidad de que esté resguardándose en una cueva.
Sin embargo, esa hipótesis no fue confirmada. Se trata de una de las distintas informaciones que la familia recibe mientras continúa la búsqueda.
“Hay muchas cosas que no se explican, no se explican, la verdad”, expresó, al resumir la incertidumbre que atraviesa.
La búsqueda se amplía y Liliana agradece el trabajo de los rescatistas
En medio de la desesperación, Liliana también se refirió a las críticas que recibió en las redes sociales por comentarios que había realizado al comienzo de la búsqueda sobre los tiempos de actuación policial.
Según relató, una persona la calificó de ingrata. Frente a esa situación, aclaró que sus expresiones iniciales habían surgido de la desesperación y remarcó que actualmente está agradecida con quienes participan del operativo.
“Estoy muy agradecida con la Policía, Bomberos, Gendarmería y muchas personas de Tucumán, Catamarca y Mendoza que están en la búsqueda de Raúl”, sostuvo.
Además, indicó que se están sumando esfuerzos desde otras provincias y que el operativo se extendió hacia zonas limítrofes.
La mujer destacó la colaboración de quienes aportan información y participan de las tareas para intentar encontrar a su esposo. En este contexto, pidió que los datos que circulan sean tratados con responsabilidad y que no se difundan imágenes o versiones que puedan generar confusión.
Dieciséis días de espera y una pregunta que sigue sin respuesta
Mientras continúa la búsqueda, Liliana intenta sostener la esperanza de volver a encontrar a su marido. Cada día sin noticias representa una nueva dificultad, en medio de las dudas sobre el recorrido, las condiciones climáticas y las posibilidades de supervivencia.
La mujer sabe que Raúl tiene experiencia en la montaña, pero también es consciente de que el equipamiento estaba previsto para una salida breve y no para tantos días de incertidumbre.
Por eso, además de agradecer el trabajo de los equipos de búsqueda, insiste en la importancia de reconstruir las últimas comunicaciones, revisar las fotografías y aclarar los horarios que todavía le generan preguntas.
Liliana pidió que se conozca la verdad y aseguró que tenían muchos proyectos juntos
“Yo, como pareja de él, estoy súper agradecida con todos y con toda la movida que están haciendo”, expresó. Sin embargo, señaló que existen algunas cuestiones que le generan inquietud y manifestó su expectativa de que se active un protocolo de investigación que permita conocer qué sucedió si no logran encontrarlo.
En ese sentido, Liliana sostuvo que está dispuesta a colaborar y brindar toda la información que sea necesaria. “Yo entrego todo porque es la verdad, yo no ando con mentiras”, afirmó, al tiempo que pidió que se eviten versiones que puedan desviar la atención de lo verdaderamente importante: encontrar a Raúl y saber qué pasó con él.
Tenían planes de viaje y proyectos laborales
Durante su testimonio, Liliana remarcó que Raúl tenía varios proyectos personales y laborales por delante. Según contó, ambos tenían previsto realizar un viaje en noviembre a Punta Perdiz, en Río Negro, un destino ubicado a unas seis o siete horas de distancia, según su relato.
Además, señaló que en diciembre él tenía previsto comenzar un trabajo en la Mutual del Magisterio y que también estaba evaluando cambiarse de departamento. A eso se sumaba un terreno que Raúl tiene en Cipolletti, otro de los proyectos que formaban parte de sus planes.
“Había muchos proyectos, muchos, muchos proyectos”, insistió Liliana, quien cuestionó las versiones que pudieran intentar explicar su desaparición a partir de supuestos problemas personales o económicos.
“Raúl no tenía ninguna deuda”
La mujer fue enfática al referirse a la situación económica de su pareja. “Raúl no tenía ninguna deuda”, aseguró, y rechazó que se vincule su desaparición con una situación financiera que, según su testimonio, no existía.
También se refirió al fallecimiento de la madre de Raúl y sostuvo que él no estaba mal por esa pérdida. Explicó que los viajes para visitar a su familia en Tucumán eran habituales y que, durante los ocho años que llevan juntos, ella misma viajó a la provincia en seis o siete oportunidades.
Según detalló, esos viajes se realizaban tanto durante las vacaciones de verano como en invierno, pese a la larga distancia que separa a Río Negro de Tucumán.
El pedido de Liliana: que la búsqueda permita conocer la verdad
Mientras continúa la incertidumbre sobre el paradero de Raúl, Liliana destacó que recibe muestras de apoyo de numerosas personas y agradeció a quienes se mantienen cerca de ella en este momento.
La mujer insistió en que su prioridad es que Raúl aparezca y que se pueda esclarecer lo ocurrido. Por eso, pidió que se actúe con la verdad y que no se difundan versiones que puedan perjudicar la búsqueda.
“Yo pienso que somos la mayoría los que queremos que aparezca”, expresó.
Finalmente, reiteró su agradecimiento a quienes colaboran y manifestó su disposición a aportar cualquier dato que pueda resultar útil para avanzar en la investigación.
A 16 días de la desaparición, la espera continúa. Liliana sigue aferrada a la esperanza de recibir una noticia sobre su esposo y mantiene un pedido que atraviesa todo su testimonio: que la búsqueda avance con información precisa, sin versiones engañosas y con todos los esfuerzos puestos en encontrar a Raúl.




