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martes, septiembre 15, 2026
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Jaldo fue contundente y descartó un acuerdo con Manzur: “De ninguna manera”

La interna del peronismo tucumano atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión. Después de más de una década de acuerdos, rupturas y reencuentros, el gobernador Osvaldo Jaldo aseguró que “de ninguna manera” habrá un acuerdo electoral con Juan Manzur de cara a las elecciones de 2027.

La definición del mandatario provincial marca un nuevo capítulo en el enfrentamiento con el senador nacional, quien durante los últimos días volvió a recorrer distintos sectores de la provincia y cuestionó la cercanía de Jaldo con el gobierno de Javier Milei.

El gobernador, en tanto, ratificó su esquema electoral junto al vicegobernador Miguel Acevedo y la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, y desafió al sector manzurista a formalizar sus candidaturas.

Quienes quieran competir con nosotros, la democracia se lo permite”, afirmó Jaldo. Y agregó: “Lo único que tienen que hacer es animarse a largar sus candidaturas”.

Jaldo desafió a Manzur a competir en 2027

El mandatario provincial también puso el foco en el calendario electoral y planteó que la verdadera disputa comenzará cuando cada espacio deba presentar formalmente sus listas.

“Vamos a estar viendo, primero, quién se inscribe el 9 de abril, cuando cierra el plazo para presentar las listas ante la Junta Electoral Provincial, y luego quiénes llegamos al 9 de mayo de 2027, cuando son las elecciones”, sostuvo.

Manzur todavía no confirmó oficialmente su candidatura a gobernador, aunque en sus últimas apariciones públicas dejó trascender que evalúa competir.

El senador viene recorriendo distintos puntos de Tucumán y busca construir un espacio que se presente como opositor a las políticas de La Libertad Avanza, en abierta diferenciación con la estrategia de diálogo institucional que mantiene Jaldo con el Gobierno nacional.

Cruces por los supuestos “aprietes”

El enfrentamiento también se trasladó a las declaraciones públicas.

Consultado sobre las afirmaciones de Manzur acerca de supuestos “aprietes” dentro del peronismo tucumano, Jaldo sostuvo que no tenía intención de continuar respondiendo a las declaraciones de su antecesor.

“Nosotros estamos trabajando. Y la verdad que si él habla de aprietes, él conoce muy bien ese sistema”, lanzó el gobernador.

La respuesta volvió a dejar expuestas las profundas diferencias entre ambos dirigentes, que durante años compartieron fórmula y conducción política.

Yedlin apuntó contra Jaldo

Desde el sector de Manzur, el diputado nacional Pablo Yedlin sostuvo que el gobernador será responsable si el peronismo concurre dividido a las elecciones.

No hay ninguna duda que la responsabilidad de que el peronismo salga dividido en la próxima elección es del gobernador Jaldo”, afirmó.

Yedlin cuestionó especialmente la relación política del mandatario tucumano con Milei y sostuvo que Jaldo decidió “apoyar en forma irrestricta al modelo económico y de gobierno de Javier Milei”.

Según el diputado, esa posición se encuentra en las antípodas de la postura que mantiene el peronismo a nivel nacional y del espacio que representa el manzurismo en Tucumán.

De la unidad de 2025 al enfrentamiento actual

El escenario actual contrasta con lo ocurrido en las elecciones nacionales de 2025, cuando, pese a las diferencias, Jaldo y Manzur terminaron compartiendo la lista del PJ dentro del frente Tucumán Primero.

Aquella experiencia volvió a mostrar una característica que acompañó durante años la relación entre ambos dirigentes: la capacidad de alcanzar acuerdos electorales aun después de fuertes enfrentamientos internos.

Ahora, sin embargo, el propio Jaldo se encargó de marcar una diferencia contundente al descartar cualquier posibilidad de repetir aquella experiencia.

Una relación marcada por acuerdos y rupturas

La historia política entre Jaldo y Manzur comenzó a consolidarse en 2013, cuando ambos fueron ubicados al frente de la lista del entonces Frente para la Victoria por decisión del gobernador José Alperovich.

En 2015 volvieron a compartir fórmula y ganaron las elecciones con el 51,64% de los votos. Sin embargo, las diferencias comenzaron a hacerse visibles poco después de asumir.

Uno de los primeros conflictos importantes se produjo en 2016, cuando Manzur firmó un decreto de necesidad y urgencia para declarar la emergencia en seguridad. La Legislatura, presidida entonces por Jaldo, rechazó aquella medida y aprobó una normativa propia.

Pese a las diferencias, ambos volvieron a compartir boleta en 2019 y nuevamente se impusieron en las urnas, esta vez con el 49,54% de los votos.

Las PASO de 2021 y otro reencuentro

La relación volvió a quebrarse antes de las elecciones nacionales de 2021, en medio de la disputa por la designación del defensor del Pueblo. El jaldismo impulsó a Eduardo Cobos para ocupar ese cargo, una decisión que profundizó el enfrentamiento.

Jaldo y Manzur terminaron enfrentándose en las PASO de aquel año. Sin embargo, el posterior nombramiento de Manzur como jefe de Gabinete de Alberto Fernández abrió nuevamente la puerta a un entendimiento.

En 2023, la frustrada candidatura de Manzur como vicegobernador derivó en la conformación de la fórmula encabezada por Jaldo junto a Miguel Acevedo.

Dos años después, en 2025, volvieron a encontrar un punto de coincidencia electoral.

¿Esta vez será diferente?

Los antecedentes explican por qué dentro del peronismo tucumano todavía existen dirigentes que creen que, pese al fuego cruzado, podría aparecer nuevamente un acuerdo de último momento.

Sin embargo, el escenario actual presenta una diferencia sustancial: Jaldo afirma públicamente que no habrá ningún entendimiento con Manzur.

Mientras el gobernador consolida su estrategia junto a Acevedo y Chahla, Manzur profundiza sus recorridas y busca posicionarse como una alternativa opositora dentro del peronismo tucumano.

Por ahora, no hay diálogo directo ni puentes visibles entre ambos sectores. La incógnita que queda abierta es si esta vez el enfrentamiento marcará un quiebre definitivo o si, como ocurrió en otras oportunidades, el calendario electoral volverá a obligar a los viejos socios a sentarse a negociar.

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