La cuarta jornada del juicio por el crimen de Érika Antonella Álvarez estuvo marcada por las declaraciones de las hermanas de la víctima y una nueva intervención de Felipe “El Militar” Sosa. Durante sus testimonios, las mujeres mencionaron la existencia de un video íntimo en el que, según señalaron, aparecían la víctima, el acusado y una tercera mujer.
Tras escuchar esa referencia, Sosa pidió la palabra por segunda vez en el debate para aclarar quién era la persona que participaba en la filmación. El acusado sostuvo que no se trataba de Justina Gordillo, sino de otra mujer con la que, según afirmó, había mantenido un encuentro en 2023, antes de conocer a la funcionaria judicial.
Sosa también manifestó que estaba dispuesto a identificar a la mujer para que pudiera declarar como testigo, en caso de que el tribunal lo considerara necesario. “Si es necesario llamarla, la llamaríamos”, contó.
En su intervención, el acusado se refirió a la relación de Érika con otras personas de su entorno. La describió como celosa y aseguró que, en aquella ocasión, la joven había llegado a su casa con los ojos hinchados tras haber sido golpeada.

