La persistencia de las lluvias volvió a poner en jaque a Lules, donde la crecida del río provocó severos daños en la Ruta Provincial 321, obligó a evacuar familias y mantiene en vilo a vecinos y productores. El avance del agua socavó la calzada, arrastró parte del asfalto y dejó interrumpido el tránsito, en un contexto marcado por la continuidad de las precipitaciones en la zona de alta montaña.
La intendenta Marta Albarracín explicó que la situación comenzó a agravarse cerca de la medianoche, cuando se activaron los primeros alertas por lluvias intensas en San Javier y sectores del pedemonte. “El primer golpe de agua fue alrededor de las 2.30 de la madrugada y el segundo, a las 3.30, ya hizo crecer totalmente el caudal del río, provocando el socavamiento de las partes compactadas de la ruta y llevándose el asfalto”, detalló.
Según indicó la jefa municipal, durante la mañana de este lunes el nivel del río no mostró un descenso significativo debido a que las precipitaciones continuaban en la zona alta. Esta situación mantiene cortado el tránsito en la Ruta 321 y genera una fuerte preocupación, especialmente entre quienes dependen de ese acceso para la actividad productiva.
Evacuaciones y puntos críticos
Albarracín confirmó que al menos dos familias debieron ser evacuadas en el sector sur de la ciudad, en la zona conocida como Nuevo Lules, específicamente en el área de García Fernández. “Una de las familias fue trasladada al hospital y luego será alojada en una escuela, resguardada hasta que podamos solucionar los problemas. Gracias a Dios, en el resto de la ciudad no hay evacuados, pero estamos atentos a que la situación no avance”, señaló.
La intendenta también advirtió que hay entre cinco y seis familias que, pese al riesgo, se resisten a abandonar sus viviendas. “Vamos a estar cerca, con personal permanente y con Defensa Civil, porque no sabemos qué puede pasar”, sostuvo, al remarcar que el monitoreo es constante.
El reclamo por obras de fondo
Albarracín fue contundente al plantear la necesidad de soluciones estructurales que eviten que el problema se repita cada vez que se registran lluvias intensas. “Las reparaciones provisorias no son suficientes. Cada vez que se arregla el asfalto o se mejora la iluminación, el río vuelve a llevarse el camino y genera los mismos perjuicios para nuestra comunidad”, afirmó.
En ese sentido, insistió en la urgencia de avanzar con obras definitivas, como defensas de hormigón, gaviones, muros de contención y un encauzamiento técnico del río que proteja tanto la Ruta 321 como el acceso a la quebrada. “El río busca recuperar su cauce natural. Esto ya pasó hace más de 10 años, cuando se cayó el puente, y desde entonces no habíamos tenido una crecida de esta magnitud”, recordó.
La intendenta señaló además que existe un proyecto de obras hidráulicas en el área de Obras Públicas de la Provincia desde hace varios años y confirmó que ya mantuvo contacto con autoridades provinciales. “Hablé con el vicegobernador y con el ingeniero Nazur para que se destinen todos los recursos necesarios y se concreten de una vez estas obras en Lules”, expresó.
Asistencia y trabajo conjunto
Albarracín destacó el trabajo articulado entre Defensa Civil, Obras Públicas, la Policía, los bomberos y el personal municipal, y aseguró que la asistencia a las familias afectadas continúa. También informó que se están enviando camiones y refuerzos para proteger la zona de fincas, ante el riesgo de que el río siga avanzando.
“Voy a seguir gestionando e insistiendo para que estas obras se concreten. Esa es la misión que tengo”, concluyó.



