Un informe nacional reveló que el 83,3% de las personas de clase baja agota sus ingresos antes del día 20 y que el 72% de los menores de 40 años atraviesa la misma situación. Más de la mitad de la población se endeudó en los últimos seis meses para afrontar gastos cotidianos.
Llegar a fin de mes se convirtió en un desafío para buena parte de los hogares argentinos. Según un relevamiento de Zentrix Consultora, dos de cada tres personas se quedan sin dinero antes del día 20, mientras que casi cuatro de cada diez no logran superar la primera quincena con sus ingresos.
El informe, correspondiente al Monitor de Opinión Pública (MOP), expone las dificultades para sostener los gastos cotidianos en un contexto en el que los salarios pierden poder adquisitivo y cada vez más familias recurren al crédito para cubrir necesidades básicas.
Los números reflejan la dimensión del problema: apenas el 34% de los encuestados consigue cubrir todos sus gastos mensuales y solo el 9,8% tiene capacidad de ahorro.
Los sectores más afectados por la falta de dinero
La situación golpea con mayor fuerza a las personas de menores ingresos y a los jóvenes. Entre los sectores de clase baja, el 59,6% agota sus recursos antes del día 15 y el 83,3% se queda sin dinero antes del día 20.
Además, apenas el 0,9% de este grupo logra ahorrar, mientras que el 68,1% se endeudó durante los últimos seis meses. De quienes recurrieron al crédito, el 65,5% utilizó el dinero para cubrir necesidades primarias.
Entre los menores de 40 años, el panorama también es preocupante: el 72% agota sus ingresos antes del día 20, el 60,9% tomó deuda en el último semestre y solamente el 3% consigue ahorrar.
A su vez, el 69,1% de los jóvenes consultados tiene una percepción negativa de la situación económica del país.
Deudas para comprar comida y pagar las tarifas
Uno de los datos más significativos del estudio es el destino del dinero prestado. El 56,2% de la población declaró haberse endeudado durante el último semestre.
Entre quienes tomaron deuda, el 55,1% lo hizo para afrontar gastos básicos de alimentación y salud. Otro 21,3% utilizó el crédito para pagar tarifas y servicios públicos, mientras que apenas el 11,8% destinó esos fondos a la compra de bienes durables.
El relevamiento advierte que el endeudamiento dejó de estar asociado principalmente a compras importantes o inversiones y pasó a convertirse, para muchas familias, en una forma de sostener los gastos esenciales.
La clase media también siente el impacto
Las dificultades para llegar a fin de mes no afectan únicamente a los sectores de menores recursos.
Entre las personas de clase media, el 51,4% agota sus ingresos antes de terminar el mes y el 47,1% recurrió al endeudamiento durante el último semestre.
En este segmento, el 45,6% de quienes tomaron deuda destinó el dinero a gastos primarios, mientras que el 29% lo utilizó para pagar tarifas y servicios públicos. Se trata de la proporción más alta de endeudamiento para ese fin entre los tres niveles socioeconómicos analizados.
En contraste, en la clase alta solo el 20% se queda sin fondos antes de finalizar el mes y el 61,9% consigue ahorrar. Entre quienes se endeudaron en ese sector, el 63,4% destinó el crédito a la compra de bienes durables.
Ocho de cada diez sienten que el salario pierde frente a la inflación
La percepción sobre los ingresos continúa siendo negativa. El 81,8% de los encuestados considera que su salario no le gana a la inflación.
Según el informe, desde marzo la proporción de personas que afirma que sus ingresos pierden poder adquisitivo se mantuvo por encima del 81%, con un pico del 87,4% en julio.
La combinación de salarios insuficientes, gastos esenciales y obligaciones financieras puede generar un círculo difícil de romper: muchas familias deben utilizar parte de los ingresos del mes siguiente para cubrir deudas anteriores.
Desde Zentrix advirtieron que esta dinámica puede convertir la morosidad en un problema estructural para los hogares que utilizan el crédito como un puente para llegar a fin de mes.
El reclamo de intervención del Estado
Ante el crecimiento del endeudamiento y las dificultades para cumplir con los pagos, el 67% de los consultados considera que el Estado debe intervenir.
De ese total, el 36,1% entiende que se trata de un problema social general que requiere atención pública, mientras que el 30,9% sostiene que también debe haber intervención estatal cuando las deudas se producen entre privados.
En cuanto a las posibles medidas, el 61,3% se inclina por regular el otorgamiento y las condiciones de los créditos. Otro 23,6% propone refinanciar deudas a través del Banco Central y apenas el 7,5% respalda la condonación de deudas por ley.
El relevamiento deja una señal clara sobre la economía cotidiana: para una parte importante de los argentinos, el problema ya no es cuánto pueden ahorrar, sino cómo hacer para que el dinero alcance hasta el próximo cobro.

