El observador meteorológico advirtió que las precipitaciones y las lloviznas podrían extenderse hasta el miércoles de la próxima semana. Habrá mejoras temporarias, jornadas frescas y poca presencia del sol. Además, alertó sobre la saturación de los suelos en sectores del oeste y norte provincial.
El paraguas seguirá siendo un compañero necesario en Tucumán. Las lluvias y las lloviznas continuarán durante varios días, con algunas pausas que no alcanzarían para poner fin a la inestabilidad que afecta a la provincia. Según el pronóstico del observador meteorológico Cristofer Brito, las condiciones podrían mantenerse hasta mediados de la próxima semana.
“Nos quedan unos seis días por delante con lluvias que, obviamente, no van a ser continuas. Habrá algunos mejoramientos temporarios, pero, en líneas generales, se mantendrá la inestabilidad, con lluvias y lloviznas casi intermitentes”, explicó.
El panorama estará marcado por jornadas frescas, abundante nubosidad y escasos momentos de sol. A esto se suma una preocupación adicional: en algunos sectores del oeste y norte tucumano, los suelos están cerca de la saturación y tienen cada vez menos capacidad para absorber nuevas precipitaciones.
¿Hasta cuándo lloverá en Tucumán?
De acuerdo con las previsiones de Brito, la inestabilidad podría prolongarse al menos hasta el miércoles de la próxima semana.
Entre el viernes y el sábado podría producirse una mejora temporaria, aunque no sería suficiente para anticipar el regreso definitivo del tiempo estable. Las precipitaciones podrían reaparecer y alternarse con períodos de cielo cubierto y lloviznas.
Por eso, aunque haya momentos sin lluvias, se espera que la humedad y la nubosidad sigan dominando el escenario meteorológico durante los próximos días.
Por qué se mantienen las lluvias y el frío
Brito explicó que las condiciones responden al ingreso de aire fresco y húmedo proveniente del océano Atlántico.
Un sistema de alta presión ubicado frente a las costas de la Patagonia favorece la circulación de vientos del este hacia el centro y el norte de la Argentina. Cuando esa humedad encuentra las montañas, se favorecen la condensación y las precipitaciones.
Este patrón ayuda a explicar por qué Tucumán continúa con lluvias frecuentes y temperaturas relativamente bajas para octubre.
¿Volverá el calor antes de fin de mes?
El pronóstico a mediano plazo tampoco anticipa un regreso inmediato de las temperaturas elevadas. Según el análisis de Brito, a Tucumán le costaría superar los 30° hasta fines de octubre.
Las jornadas con máximas de entre 28° y 30° serían escasas, mientras que la nubosidad continuaría predominando. Si las temperaturas aumentan, el cambio sería gradual y no estaría acompañado necesariamente por un período de calor intenso.
El observador meteorológico también vinculó este escenario con la influencia de El Niño y con la persistencia del ingreso de aire fresco y húmedo durante la primavera.
La atención está puesta en los suelos saturados
Más allá de la falta de sol y de las temperaturas frescas, uno de los puntos que genera preocupación es la acumulación de humedad en el terreno.
En sectores del oeste y norte de Tucumán, los suelos se encuentran cerca de la saturación, por lo que nuevas precipitaciones podrían encontrar una capacidad de absorción reducida.
En este contexto, los próximos días estarán marcados por la continuidad de la inestabilidad, con mejoramientos breves y nuevas posibilidades de lluvia.
La previsión de Cristofer Brito es clara: Tucumán todavía tendrá varios días de paraguas, poco sol y temperaturas moderadas antes de una posible mejora más sostenida.

