El expresidente de Venezuela Nicolás Maduro intenta frenar el proceso penal que enfrenta en Estados Unidos antes de que llegue a juicio. Sus abogados presentaron este miércoles ante un juez federal de Nueva York un pedido para que la causa por narcotráfico y narcoterrorismo sea archivada, bajo el argumento de que el dirigente venezolano estaba protegido por inmunidad como jefe de Estado.
El planteo fue presentado ante un tribunal federal de Manhattan mediante un escrito de aproximadamente 60 páginas, firmado por los abogados Barry Pollack y Anna Estevao. La defensa sostiene que los tribunales estadounidenses no tienen jurisdicción para procesar a Maduro, debido a que Venezuela lo reconocía como jefe de Estado en funciones cuando fueron presentados los cargos.
En el documento, los abogados calificaron el proceso como una situación sin precedentes y sostuvieron que la acusación desconoce una regla histórica del derecho internacional vinculada con la inmunidad de los jefes de Estado.
“La persecución sin precedentes viola la inmunidad absoluta de jurisdicción penal de la que han gozado durante cientos de años los jefes de Estado y los funcionarios extranjeros que actúan en su capacidad oficial”, afirmaron los representantes legales de Maduro.
La estrategia jurídica se basa principalmente en la inmunidad de jurisdicción penal que, según los abogados, corresponde a los jefes de Estado frente a los tribunales de otros países.
La defensa sostiene que existe una regla histórica según la cual “los jefes de Estado están exentos del proceso penal de cualquier tribunal nacional que no sea el suyo”.
En ese sentido, los abogados remarcaron que Maduro era considerado por Venezuela como su jefe de Estado al momento en que Estados Unidos presentó los cargos en su contra.
Además, señalaron que no existe un antecedente en Estados Unidos de un juicio penal contra un líder extranjero que haya sido reconocido por su propio país como jefe de Estado en funciones al momento de la acusación.
A partir de ese argumento, la defensa busca que el juez federal determine que los tribunales estadounidenses carecen de autoridad para avanzar con el proceso y disponga el archivo de la causa.
El proceso judicial contra Maduro se centra en graves acusaciones formuladas por las autoridades estadounidenses, entre ellas narcotráfico y narcoterrorismo.
Ahora, antes de que el expediente avance hacia una instancia de juicio, sus abogados intentan conseguir que el caso sea desestimado a partir de una cuestión de jurisdicción e inmunidad.
La presentación deberá ser analizada por el juez federal de Nueva York, quien tendrá que evaluar los argumentos planteados por la defensa y determinar si corresponde aceptar el pedido de archivo.
Mientras tanto, el planteo introduce una nueva batalla jurídica en torno a la situación de Maduro en Estados Unidos y, particularmente, sobre hasta dónde alcanza la inmunidad de un jefe de Estado extranjero frente a los tribunales estadounidenses.
La resolución del magistrado será clave para determinar si el proceso continúa su curso o si la defensa consigue frenar la causa antes de que llegue a juicio.

