Raúl Medina, de 77 años, escuchó el llanto de un recién nacido abandonado en la Ruta 302, en Delfín Gallo. Gracias a su intervención, el bebé fue rescatado y evoluciona favorablemente en el Hospital del Este.
La escena parecía invisible para quienes pasaban por la Ruta 302, en la zona de Delfín Gallo. Pero para Raúl Medina, un jubilado de 77 años, el llanto fue imposible de ignorar. Se había detenido a un costado del camino cuando el sonido lo obligó a prestar atención: provenía de los pastizales.
“Esto es una criatura… nadie se paraba”, recordó más tarde en diálogo con el sitio Monterizos. Mientras los vehículos continuaban su marcha, él comenzó a hacer señas desesperadas hasta que una motociclista y su acompañante decidieron frenar.
El rescate en medio de la maleza
Con la ayuda de los jóvenes, Raúl se internó entre la maleza. Allí encontraron al recién nacido abandonado. Sin perder tiempo, lo abrigaron y lo trasladaron de inmediato al Hospital del Este Eva Perón, donde fue recibido por el personal médico.
El rápido accionar resultó clave. Según informaron fuentes sanitarias, el bebé permanece internado en el área de Neonatología, dentro de una incubadora y con signos vitales estables.
“Míralo ahora”
Más tranquilo, Raúl volvió al hospital y observa al pequeño a través del vidrio. La emoción lo desborda. “Míralo ahora”, repite, con la certeza de haber hecho lo que debía.
El gesto solidario transformó una escena desgarradora en una historia que conmueve a Tucumán. En medio del tránsito indiferente, un jubilado decidió escuchar lo que otros no oyeron y actuar cuando nadie se detenía

