La nueva evidencia consiste en una secuencia de mensajes que habría recibido el consultor argentino antes, durante y después del ataque, en la que una persona le habría transmitido información sobre los movimientos en inmediaciones del lugar donde Beller fue baleada.
Beller sobrevivió luego de recibir tres disparos frente a un hotel de Santa Cruz de la Sierra. Por el hecho, dos presuntos autores materiales permanecen prófugos, mientras la Fiscalía boliviana continúa con las pericias sobre los teléfonos secuestrados durante la investigación.
Según la conversación publicada por el canal de noticias DTV, poco antes de las 20, Cerimedo habría recibido un mensaje que decía: “Claro hermano, estarán por ahí atentos”.
Luego de recibirlo, el consultor habría enviado un audio. La persona que mantenía la comunicación con él volvió a escribirle y preguntó: “¿Les digo que la busquen por ahí?”.
La respuesta habría aportado información sobre la presencia de personas en el lugar: “Desde las 20.15 están por ahí, no reportaron que ingresó. Seguirán nomás por ahí”.

Junto con ese mensaje, le habrían enviado fotografías de la fachada del lugar.
Para los investigadores, esta secuencia resulta relevante porque muestra, al menos de acuerdo con el contenido que se encuentra bajo análisis, que una persona mantenía un seguimiento de los movimientos en la zona y aguardaba el ingreso de alguien.
El intercambio habría continuado hasta las 20.54, cuando Cerimedo recibió un nuevo mensaje: “Hermano, en este momento le dispararon”.
El aviso habría llegado prácticamente en simultáneo con el ataque contra Beller, quien recibió tres disparos frente al hotel.
Ahora, la Justicia intenta establecer quién estaba detrás de esos mensajes, a quién se referían, cómo obtuvo esa información y cuál era el vínculo con Cerimedo.
También deberán determinarse la autenticidad de las conversaciones y si fueron efectivamente enviadas desde los dispositivos que están siendo peritados.
La nueva secuencia se suma a otros mensajes que ya habían sido incorporados a la investigación y que también son sometidos a pericias.
Entre ellos aparece una conversación particularmente comprometedora, en la que se lee: “No digas a nadie. Pero nos vendió la amiga de Enrique, ¿te acordás? La Nadia. O la eliminamos ya o estamos jodidos. ¿Conoces alguien que pueda hacer el trabajo?”.
Sin embargo, la Justicia todavía debe determinar si ese intercambio es auténtico y si la persona identificada como “Nadia” es efectivamente Beller.

Por ese motivo, la eventual responsabilidad penal de Cerimedo y la hipótesis de que el ataque haya sido planificado continúan bajo investigación.
Los investigadores encontraron además conversaciones entre el consultor y su expareja que reflejan una fuerte disputa personal.
En uno de los mensajes, Beller le habría advertido: “No me manipulás más. Te juro que nunca más. Yo no tengo por qué cuidarte”.
En otro intercambio, Cerimedo habría hecho referencia a una situación que podía terminar afectando a sus hijos.
Estos mensajes son analizados en conjunto con el resto de la evidencia para reconstruir la relación entre ambos, los conflictos previos y los acontecimientos que desembocaron en el ataque.
Con esta nueva información, los investigadores intentan reconstruir qué ocurrió durante los minutos previos al ataque y qué información recibió Cerimedo mientras Beller se encontraba en el lugar.

El dato que más interés genera es que la conversación contiene mensajes previos al ataque, fotografías del lugar y finalmente un aviso prácticamente simultáneo con los disparos.
De todos modos, la existencia de los chats por sí sola no determina la responsabilidad penal de Cerimedo. La Fiscalía deberá establecer su autenticidad, identificar a los interlocutores y determinar qué significado tuvieron esas comunicaciones dentro de la investigación por el presunto intento de femicidio.

