Desde las 14 el Senado debate en sesión especial, por impulso de bloques opositores, conformados entre kirchneristas y dialoguistas que, sin dictamen previo y con un temario amplio, avanzaron con la aprobación de un aumento en las jubilaciones, la reactivación de la moratoria previsional y la declaración de la emergencia en discapacidad.
También se incluyeron iniciativas para asistir financieramente a las provincias y una discusión preliminar sobre el juicio por la estatización de YPF.
En paralelo, el presidente Javier Milei participó de un acto en la Bolsa de Comercio y ratificó que vetará las leyes aprobadas. También calificó de traidora a la vicepresidenta Victoria Villarruel por no bloquear el debate.
Ayer, los gobernadores del ex frente Juntos por el Cambio se reunieron virtualmente con sus senadores y resolvieron no acompañar las iniciativas con media sanción. Advirtieron que los proyectos opositores tendrían un costo fiscal equivalente al 2,5% del PBI y afirmaron que su aprobación implicaría “un bombazo” para las cuentas públicas.
Se trata la distribución de Aportes al Tesoro Nacional (ATN) y cambios en la distribución de cargas impositivas en la comercialización de combustibles. La Casa Rosada considera que la agenda de los bloques opositores apuntan a romper el déficit cero, mantra del Ejecutivo para mantener ordenada la macroeconomía.
La discusión avanzó con la aprobación de los bloques presentes en el recinto y sin la presencia del oficialismo, cuyos legisladores se retiraron del discusión.
El segundo proyecto elimina los fideicomisos de Infraestructura Hídrica; de Infraestructura de Transporte; y Sistema Vial Integrado; y los fondos Compensador del Transporte; Especial de Desarrollo Eléctrico del Interior; y Nacional de la Vivienda. En el mismo artículo se aclara que los recursos en cuestión, excepto los previstos en el impuesto a los Combustibles Líquidos “serán distribuidos de conformidad” con artículos de la ley 23.548, de Coparticipación Federal.
Seguido a ello, se sustituye parte de la ley 23.966 -la del tributo a combustibles- para girar lo producido al Tesoro Nacional (14,29%), Provincias (57,02%), y Sistema Único de Seguridad Social, para ser destinado a la atención de las obligaciones previsionales nacionales (28,69%). Luego se detalla cómo será el reparto de lo que corresponde a los distritos de manera específica

