La investigación por la violenta golpiza a Patricio Ledezma en Tafí del Valle sumó sus primeras detenciones, pero el expediente está lejos de cerrarse. Con dos jóvenes ya arrestados, la Policía y la Justicia avanzan ahora para identificar y capturar al menos a otros dos presuntos participantes del ataque ocurrido a la salida del boliche “La Cañada”.
César Máximo Carreras (19) y Santiago Bagne (18) fueron detenidos tras una serie de allanamientos ordenados por el Centro Judicial. En los procedimientos, encabezados por el comisario Marcos Goane, se secuestraron celulares, prendas de vestir y otros elementos que serán sometidos a pericias. Sin embargo, los investigadores sostienen que el grupo agresor habría sido más numeroso.
Según relató José María Molina, abogado de la víctima, el hecho se desencadenó luego de un incidente menor dentro del local bailable. Ledezma decidió retirarse junto a un amigo, pero al salir advirtió que un grupo lo estaba esperando. Intentó escapar, aunque en la huida alguien le hizo una zancadilla y cayó en una zanja. Allí comenzó la agresión.
“Mientras algunos eran apartados, otros se sumaban para seguir golpeándolo”, describió el letrado. Como consecuencia del ataque, el joven de 19 años sufrió la luxación de ambos hombros, una lesión ocular con sangrado, daños en dos dientes y múltiples escoriaciones, principalmente en la espalda.
La denuncia fue radicada esa misma jornada por la madre del joven en la comisaría de Tafí del Valle. Con los nombres aportados y el análisis de los videos que se viralizaron en redes sociales, los investigadores lograron identificar a los primeros sospechosos y ahora trabajan sobre nuevas pistas para dar con el resto del grupo.
Uno de los arrestados sería hijo de un profesional y el otro, de un empresario vinculado al sector productivo. No registrarían antecedentes, aunque fuentes policiales indicaron que podrían haber estado involucrados en otros episodios violentos.
El caso generó fuerte repercusión en la provincia y fue comparado por el abogado de la víctima con el crimen de Fernando Báez Sosa, ocurrido en Villa Gesell en 2020. “Hay muchas similitudes. Patricio sobrevivió de milagro”, sostuvo Molina, quien adelantó que pedirá nuevas diligencias, entre ellas la revisión de cámaras internas y externas del boliche y un rastreo exhaustivo en redes sociales para identificar a todos los involucrados.
Mientras tanto, la causa avanza con una consigna clara: determinar responsabilidades individuales en un ataque grupal que conmocionó a Tafí del Valle y que todavía tiene capítulos abiertos.

