Los tucumanos que miraron al cielo en la madrugada de este lunes fueron testigos de un espectáculo poco común. A las 2:10, una tenue luz se desplazó lentamente por el firmamento hasta desvanecerse, generando sorpresa y curiosidad entre quienes alcanzaron a observarla.
Según explicó el observador meteorológico Cristofer Brito, el fenómeno correspondió a la segunda etapa del lanzamiento del cohete chino Long March 7, que había despegado desde China a las 00:45 (hora argentina). En su trayectoria, la nave cruzó el espacio aéreo de Sudamérica, y además de Tucumán, fue vista también desde Uruguay y otras regiones del país.
Brito detalló que en esta fase del lanzamiento, los motores del cohete utilizan propergoles de keroseno y oxígeno líquido, y que al ser iluminados por la luz solar a gran altitud, generan ese brillo tenue y sostenido que puede observarse desde la superficie terrestre.
“Lo que muchos vieron como una estrella que se movía y desaparecía no era un ovni ni un meteorito, sino parte del impulso final del cohete en su viaje al espacio”, aclaró el especialista.
El Long March 7 forma parte del programa espacial chino destinado al transporte de carga hacia la estación espacial Tiangong, y su paso dejó una postal sorprendente en el cielo tucumano.

