El viernes arrancó con paraguas en mano y la mirada puesta en el cielo. El viernes encontró a Tucumán bajo alerta amarilla por lluvias y tormentas, un escenario inestable que, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), no dará respiro y se extenderá durante todo el fin de semana.
La jornada comenzó con 22 grados, una humedad del 92%, viento leve del sector norte a 2 km/h y visibilidad de 10 kilómetros. Con el correr de las horas, el termómetro irá en ascenso y se espera una máxima cercana a los 30 grados, mientras las precipitaciones podrían hacerse presentes a lo largo de todo el día.
El pronóstico no trae grandes cambios en el corto plazo. Las condiciones de inestabilidad se mantendrían al menos hasta el lunes, con temperaturas que oscilarán entre los 20 y los 31 grados y la amenaza de lluvias persistente en toda la provincia.
Alerta amarilla por tormentas
De acuerdo al SMN, “el área será afectada por tormentas fuertes y, de forma aislada, severas”. Los fenómenos podrían estar acompañados por caída de granizo, intensa actividad eléctrica, abundante precipitación en cortos períodos y ráfagas que podrían alcanzar los 90 kilómetros por hora.
Además, el organismo nacional advirtió que se esperan valores de precipitación acumulada entre 20 y 45 milímetros, aunque no se descarta que esos registros sean superados de manera puntual.
Un fin de semana para seguir de cerca la evolución del clima y extremar precauciones ante posibles eventos intensos.

