Corren los días y siguen surgiendo detalles de un expediente que está generando preocupación tanto en el sector azucarero como en la city tucumana. No sólo porque los protagonistas del caso son conocidos en ambos ámbitos, sino también porque nadie puede determinar con certeza hasta dónde podría llegar la investigación.
Fuentes judiciales sospechan que la supuesta operatoria de compra y venta de azúcar habría sido una pantalla para desarrollar otras maniobras. “Es el primer caso que tenemos de estas características. Nunca se denunció penalmente a una persona por utilizar una estrategia de este tipo. Sí existieron presentaciones por otras irregularidades vinculadas con la actividad”, explicó uno de los instructores de la causa.
En las últimas horas surgieron nuevos datos que podrían resultar relevantes para la investigación. Por ejemplo, los pesquisas señalaron que Ovejero habría utilizado la empresa Food Trading Dos SAS para librar cheques con los que supuestamente reintegraría fondos a los damnificados.
Según explicaron los denunciantes, esa firma emitió cheques por más de $153 millones y la mayoría de ellos -si no todos- fueron rechazados por falta de fondos.
También trascendió que el investigado habría utilizado el nombre de Bellamar Estancias SA para confeccionar cheques apócrifos.
“En este caso no se trataba de documentos rechazados por falta de fondos, sino de cheques falsos. Por ese motivo también fue denunciado oportunamente”, indicó Federico Helguera, uno de los damnificados.
De acuerdo con los testimonios incorporados al expediente, también habría operado con documentación vinculada a El Marqués SAS y Miyagi SA.
A Ovejero además lo denunciaron por haber realizado otras maniobras cuando intentaba cancelar las deudas que mantenía con sus acreedores. A la entrega de formularios 08 correspondientes a un mismo vehículo a distintas personas se habría sumado otro mecanismo.

