Luis Brandoni murió el 20 abril a los 86 años después de permanecer una semana internado en una clínica porteña tras sufrir un accidente doméstico.
Días después de la triste noticia, se instaló una supuesta guerra por la herencia del actor que tendría como protagonistas a sus dos hijas Florencia y Micaela, fruto de su vínculo con Marta Bianchi, y Adriana, la primera hija que el artista tuvo a los 17 años de su vínculo con Juana.
En ese contexto, Saula Benavente, viuda de Luis Brandoni, habló con el programa Puro Show (El Trece) y se mostró indignada por las versiones de una supuesta interna en la familia por la herencia del actor.
“Somos una familia en duelo todavía y todo reconocimiento sabemos que a Beto le hubiera gustado, él vivía para su trabajo y el público», dijo en el marco del homenaje que le hicieron al destacado actor en el Teatro Multitabaris.
Y agregó: «Somos personas que estamos en duelo pero el tiempo acomoda, es lo único que puedo decir. Estamos tristes pero creo que nos calmamos un poco al pensar que se fue como él quería: trabajando hasta el último momento y rodeado de sus seres queridos».
«Se fue en la gloria, con un peliculón y una obra que el público acompañó. Entonces, ¿dónde firmo? Quiero lo mismo. Creo que estuvo bien dentro de la tristeza”, reflexionó profunda sobre la despedida a Luis Brandoni.
Al ser consultada sobre un supuesto conflicto entre las hijas del actor con la herencia, Saula Benavente fue tajante y desmintió cualquier tipo de inconveniente con ese tema: “Es una pelot… total, ganas de hacer titulares. No hay nada que escarbar ahí. Entiendo que hay cierta prensa que necesita esas cosas, pero la verdad que un chasco va a ser”, dijo con firmeza.
Macarena Ripoll Brandoni, nieta de Luis Brandoni, compartió un sentido mensaje en las redes a dos semanas de la muerte del actor para despedirlo y mostró imágenes de los momentos compartidos juntos.
«Recién me atrevo a escribirte, o a escribir a secas. Intenté hablarte, pero qué ilusa: sé que es mi imaginación respondiéndome a mí misma», comenzó su mensaje.
«Aunque sé que trataste de responderme, y de formas muy creativas, debo admitir, sobre todo a través de sueños y voces que no puedo explicar de dónde vienen. Cuando junté los ramos de flores para regalártelos, se formó un corazón. Todavía no entiendo bien cómo funciona esto de no ser inmortal, pero estoy segura de que ya lo entenderé», continuó a flor de piel.
Y destacó: «Si algo puedo hacer es quedarme con lo lindo, con momentos inmortales, con tu cara en todas partes, con tu voz única y rebelde, con tu carácter, que tanto heredé y hace poco empecé a aceptar con felicidad, con tu energía y pasión, de las que quiero nutrirme para seguir mi camino».


