“Salí con él durante un año cuando tenía 16. Hoy tengo 32”. Con esa frase, Micaela Calderón rompió el silencio y reveló el calvario que asegura haber vivido durante años a manos de Luciano Nieva, el hombre detenido este miércoles en Concepción tras viralizarse un estremecedor video donde aparece colgado del capó de una camioneta mientras gritaba: “Sos mía o de nadie”.
El caso generó una fuerte conmoción en Tucumán luego de que las imágenes comenzaran a circular masivamente en redes sociales. En el video se observa cómo el acusado persigue a su ex pareja, golpea violentamente el parabrisas del vehículo en el que ella intentaba escapar junto a amigas y lanza amenazas en plena calle.
Dentro de la camioneta se escuchan gritos de desesperación. “Seguí adelante… llamá a la Policía”, decía una de las jóvenes mientras el hombre continuaba golpeando el vehículo fuera de control.
Según denunció la víctima, el episodio ocurrió durante la madrugada del domingo pasado, cuando salía de la casa de una amiga. Allí fue interceptada por Nieva, quien comenzó a perseguirla y reclamarle explicaciones luego de que ella se negara a hablarle.
Pero, de acuerdo al relato de Micaela, no se trató de un hecho aislado. La joven aseguró que el hostigamiento venía ocurriendo desde hacía años y que el acusado había desarrollado una conducta obsesiva tras una relación sentimental que mantuvieron durante la adolescencia.
“Conocía todos sus movimientos, sus horarios y los lugares que frecuentaba”, explicó el abogado de la víctima, Juan Pablo Molinuevo. Según detalló, el hombre aparecía constantemente en sitios donde sabía que ella estaría, incluso cuando iba a estudiar o se reunía con familiares y amigos.
La denuncia también sostiene que utilizaba perfiles falsos y distintos números telefónicos para seguir contactándola pese a los bloqueos y restricciones judiciales.
A raíz de los reiterados episodios, la Justicia había dispuesto una restricción perimetral contra Nieva, medida que seguía vigente al momento del ataque viralizado. Sin embargo, según afirmó la víctima, el acusado ya la había incumplido en otras oportunidades.
La repercusión pública del caso aceleró el operativo policial. Finalmente, este miércoles efectivos lograron detener al sospechoso en Concepción. El comisario Marcos Barros confirmó que el acusado quedó alojado a disposición de la Justicia.
Según trascendió, el hombre trabaja ocasionalmente como taxista utilizando el vehículo de su padre. Mientras tanto, la investigación continúa para determinar el alcance de las amenazas y los antecedentes de violencia denunciados por la joven.
“Ya no podía vivir así”, expresó Micaela al describir el miedo permanente que atravesaba desde hacía meses. “Lo del domingo fue tremendo. Temimos por nuestras vidas. Fue un milagro que el parabrisas no se rompiera por la violencia con que golpeaba”, concluyó.

