Tucumán comienza a ingresar en la temporada de lluvias y el fenómeno El Niño tendrá influencia en el comportamiento del tiempo durante los próximos meses. El meteorólogo Cristofer Brito anticipó un verano caluroso, con precipitaciones por encima de lo normal y posibles tormentas fuertes.
El cambio de tiempo ya se hace sentir en Tucumán y marca el comienzo de una etapa caracterizada por mayor humedad, temperaturas elevadas y un aumento progresivo de las lluvias. De acuerdo con el análisis del observador meteorológico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Cristofer Brito, el escenario de los próximos meses estará condicionado por la presencia de El Niño.
El especialista explicó que el ingreso reciente de una masa de aire cálido y húmedo generó las condiciones necesarias para el desarrollo de tormentas en distintos sectores de la provincia.
Tormentas fuertes, granizo y ráfagas: qué se espera
Durante las próximas horas, Tucumán atraviesa un período de inestabilidad, con posibilidades de tormentas localmente fuertes.
Según Brito, pueden registrarse lluvias intensas en períodos muy cortos, actividad eléctrica, ocasional caída de granizo y ráfagas de viento.
Uno de los principales riesgos estará en la intensidad de las precipitaciones y no necesariamente en los acumulados totales.
“Podemos tener lluvias fuertes en cortos períodos de tiempo. Por ejemplo, 10 milímetros en 20 minutos. No estamos hablando de grandes acumulados, sino de lluvias fuertes, pero muy reducidas en el tiempo”, explicó Brito.
La franja de mayor atención se ubica entre las 16 y las 19, aunque la inestabilidad podría continuar durante la noche y extenderse hasta la mañana siguiente.
Qué relación tiene El Niño con las lluvias en Tucumán
Más allá de las tormentas de estos días, el escenario climático de los próximos meses estará marcado por El Niño, un fenómeno que modifica los patrones de temperatura y precipitaciones.
Brito señaló que su influencia sobre Tucumán se sentiría principalmente durante el verano, con mayor incidencia desde noviembre y especialmente durante diciembre y enero.
“El Niño nos afecta con más lluvia, más que nada en el verano”, explicó el especialista.
El fenómeno suele tener mayor impacto sobre el sur de Brasil, el Litoral argentino y Uruguay, mientras que en Tucumán, Salta y Jujuy puede favorecer un incremento de las precipitaciones.
Tucumán tendrá un verano lluvioso, pero menos que el anterior
Uno de los puntos destacados del pronóstico es que el próximo verano podría presentar lluvias superiores a los valores normales, aunque sin repetir necesariamente la intensidad de la temporada pasada.
Brito recordó que el verano anterior estuvo entre los más lluviosos de Tucumán desde que existen registros, en 1960, por lo que alcanzar nuevamente esos niveles requeriría un escenario poco habitual.
De todos modos, aclaró que esto no significa que vaya a ser una temporada seca.
En un verano considerado normal, Tucumán suele acumular aproximadamente entre 600 y 700 milímetros de lluvia. Para la próxima temporada, la estimación mencionada por el especialista apunta a valores que podrían acercarse a 900 milímetros.
Cómo será octubre en Tucumán
El próximo mes estará marcado por una presencia cada vez mayor de humedad y temperaturas templadas a cálidas.
“Octubre va a ser dominado por el aire húmedo. Ya de a poco vamos a entrar en la temporada de lluvias de Tucumán”, anticipó Brito.
El escenario será el de una transición hacia los meses más cálidos, con mayor humedad, temperaturas en ascenso y tormentas que comenzarán a ganar protagonismo.
Calor y humedad: así podría ser el verano
De cara al verano, el pronóstico apunta a temperaturas elevadas, aunque sin un escenario de calor extremo sostenido.
Brito estimó que las máximas podrían ubicarse con frecuencia entre 35°, 37° y 38°, mientras que los registros de 40° serían menos habituales.
Sin embargo, la combinación de calor y humedad podría generar sensaciones térmicas superiores a los 40° durante algunos episodios.
Así, Tucumán se encamina hacia una temporada en la que las altas temperaturas convivirán con una mayor frecuencia de tormentas y precipitaciones, en un escenario donde El Niño tendrá un papel importante durante el verano.

