En la recta final hacia las elecciones en la Universidad Nacional de Tucumán, la disputa política escaló con fuertes cuestionamientos de la fórmula opositora integrada por Miguel Ángel Cabrera y Virginia Abdala contra la postulación oficialista de Sergio Pagani y Mercedes Leal.
Ambos dirigentes calificaron como “lamentable” la decisión del actual rector de buscar un nuevo mandato consecutivo y advirtieron sobre lo que definieron como una “tristeza democrática” dentro de la casa de estudios.
Durante una entrevista, Cabrera sostuvo que la candidatura de Pagani vulnera el estatuto universitario. “Se han pasado por alto artículos liminares. Nuestra universidad no se merece esto”, afirmó, al tiempo que recordó que la asamblea universitaria ya se había manifestado en contra de una nueva reelección consecutiva.
En la misma línea, Abdala marcó una diferencia conceptual con el oficialismo al señalar que “el consenso puede construir gobernabilidad, pero no reemplaza la legalidad”. Si bien ambos reconocieron aspectos positivos de la actual gestión —de la cual formaron parte— insistieron en que el respeto a las normas institucionales debe prevalecer sobre cualquier acuerdo político.
Judicialización del conflicto
La controversia no se limita al plano político. Cabrera confirmó que la fórmula presentó una acción judicial para que se analice la validez de la candidatura oficialista, aunque cuestionó la respuesta obtenida. “No se expidió en tiempo y forma, sino de manera ambigua y sin fundamentos claros”, expresó.
Frente a este escenario, adelantó que avanzarán con una apelación. “Es un camino que no queríamos recorrer, pero nos han obligado. La campaña debería haber sido una discusión de ideas”, agregó.
Falta de debate y clima electoral
Otro de los puntos señalados por la oposición fue la ausencia de debates públicos entre las fórmulas. Según explicaron, durante meses no hubo instancias de discusión debido a que el oficialismo no había formalizado su candidatura. “Nos hubiera gustado debatir, pero ya estamos a días de la elección y no hay margen”, lamentaron.
En cuanto al respaldo que recibió la fórmula Pagani-Leal por parte de distintos decanos, Abdala fue contundente: “No se puede reemplazar la letra y el espíritu de un estatuto por un consenso circunstancial”.
Propuestas y cierre de campaña
De cara a los comicios —que comenzarán la próxima semana con votaciones por estamentos— Cabrera y Abdala aseguraron que continuarán recorriendo la universidad para presentar sus propuestas.
“La hemos caminado a conciencia y no percibimos ese consenso del que se habla”, indicaron. En caso de resultar electos, adelantaron que sus primeras medidas estarán orientadas a “reordenar la universidad” y a colocar a los estudiantes en el centro de la gestión institucional.
El conflicto, que combina tensiones políticas, interpretaciones estatutarias y judicialización, marca el tramo final de una elección clave para el futuro de la UNT.

