La medida impulsada por la intendenta Rossana Chahla fue aprobada por el Concejo Deliberante y apunta a reducir costos de trámites administrativos y comerciales. Sin embargo, la oposición cuestionó la falta de cifras precisas sobre el impacto real en el bolsillo de los vecinos.
El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán aprobó la eliminación de 59 tasas, derechos y contribuciones municipales, una reforma que busca simplificar trámites y reducir gastos para vecinos y comerciantes. Aunque el Ejecutivo estima que algunas personas podrán ahorrar hasta $11.500, todavía no hay información detallada que permita determinar cuántos contribuyentes se beneficiarán ni cuánto dejará de recaudar el municipio.
La ordenanza comenzará a regir al día siguiente de su publicación en el Boletín Municipal. Por lo tanto, los efectos de la medida no serán inmediatos hasta que se cumpla ese paso administrativo.
Qué tasas se eliminarán y cuánto se podrá ahorrar
Entre los cambios más concretos figura la eliminación del cobro por los certificados de Libre Deuda y de Cumplimiento Fiscal, que actualmente cuestan $4.600 cada uno.
También dejarán de cobrarse determinados trámites administrativos que tienen un costo de $1.150 por la primera hoja y $460 por cada hoja adicional. Según las estimaciones del Ejecutivo municipal, quienes necesiten realizar varias de estas gestiones podrían ahorrar hasta $11.500.
Sin embargo, la medida no implica una reducción generalizada de los impuestos municipales. El beneficio dependerá de los trámites que cada vecino o comerciante necesite realizar.
La reforma alcanza a nueve dependencias municipales. La Dirección de Ingresos Municipales concentra 17 de los conceptos eliminados; Catastro, 14; Vía Pública, 12; Cementerios, siete; Bromatología, tres; el Tribunal de Faltas y Arbolado, dos cada uno; y Defensa Civil y Espacios Verdes, uno por área.
Entre los rubros alcanzados también figuran aranceles vinculados con kioscos, ferias, puestos comerciales, food trucks, mesas y sillas en espacios públicos, permisos de refacción sin planos, rebajes de cordón y depósitos de materiales.
La eliminación de estos cobros no exime a los comerciantes de cumplir con las habilitaciones, autorizaciones y controles vigentes.
El oficialismo defendió la medida y la oposición cuestionó su alcance
Durante el debate, el oficialismo sostuvo que la iniciativa permitirá reducir la burocracia y facilitar las gestiones administrativas.
El presidente de la Comisión de Hacienda, Emiliano Vargas Aignasse, afirmó que los conceptos eliminados representarían alrededor del 1,5% de la recaudación municipal y rechazó los cuestionamientos sobre su escasa incidencia económica.
“No estamos diciendo que este proyecto es Maradona en el 86”, expresó, aunque defendió la decisión como un avance para los contribuyentes.
Desde Fuerza Republicana, el concejal Alfredo Terán de Zavalía acompañó la propuesta, aunque consideró que sus efectos serán acotados. “Es un proyecto corto que tiene poco impacto en el bolsillo de la gente”, sostuvo. No obstante, justificó su voto favorable al entender que cualquier reducción de la carga tributaria representa un paso positivo.
Una posición más crítica manifestó Ana González, de Compromiso Tucumán, quien anunció la abstención de su bloque y calificó la iniciativa como una medida de carácter electoral.
“Es mucho ruido y pocas nueces”, cuestionó la concejala, al considerar que la eliminación de aranceles administrativos no representa un alivio significativo para las familias. Carlos Ale tampoco votó el proyecto.
El reclamo por la falta de cifras concretas
Uno de los principales cuestionamientos de la oposición estuvo relacionado con la ausencia de información detallada sobre la recaudación de cada uno de los conceptos eliminados y la cantidad de personas que podrían beneficiarse.
Gustavo Cobos advirtió que el número de tasas suprimidas no alcanza para medir el impacto económico de la reforma. “Contar estos conceptos no significa medir el impacto económico real”, señaló.
En la misma línea, Leandro Argañaraz reclamó precisiones sobre la recaudación correspondiente a 2025 y 2026, aunque aclaró que no podía votar en contra de una iniciativa destinada a reducir tributos.
Por su parte, Cristian Abel, exsecretario de Economía y Hacienda municipal, respaldó la eliminación de conceptos que consideró innecesarios y sostuvo que otras administraciones deberían avanzar en medidas similares.
Gonzalo Carrillo Leito también valoró la decisión, pero planteó la necesidad de impulsar políticas productivas que permitan reducir la dependencia de los recursos tributarios.
Qué pasará con las facturas de agua, cloacas y gas
La ordenanza incluye además la derogación de una contribución vinculada con la vigilancia e inspección de instalaciones de agua, cloacas y gas natural por redes.
Sin embargo, el Ejecutivo reconoció que ese concepto se encuentra judicializado. Por ese motivo, todavía no puede establecerse si su eliminación tendrá un efecto directo sobre las facturas que pagan los usuarios.
La Municipalidad argumentó que administrar y fiscalizar determinados cobros demanda recursos que resultarían elevados en relación con los ingresos obtenidos. No obstante, el expediente no incorporó un detalle de la recaudación individual de cada concepto que permita comprobar esa relación.
Cuándo entrará en vigencia la eliminación de las tasas
Con la ordenanza aprobada, el próximo paso será su publicación en el Boletín Municipal y la confirmación del texto definitivo sancionado por el Concejo.
Hasta entonces, los vecinos deberán esperar para conocer cuándo comenzarán a aplicarse los cambios. Además, el ahorro dependerá de cada trámite y no alcanzará por igual a todos los contribuyentes.
La medida representa una reducción de determinados costos administrativos, pero deja abierto un interrogante central: cuánto dinero ahorrarán efectivamente los tucumanos y qué impacto tendrá la eliminación de los 59 conceptos sobre las cuentas del municipio.

