Con patrulleros en las puertas y efectivos recorriendo pasillos, el sistema educativo tucumano amaneció bajo un operativo inédito. La Policía desplegó 2.500 agentes en escuelas y colegios de toda la provincia tras la seguidilla de amenazas de tiroteo que encendieron la alarma en los últimos días.
Un despliegue sin precedentes
El jefe de Policía, Joaquín Girvau, confirmó que el operativo alcanza a las cinco unidades regionales. Infantería, Grupo Cero y personal motorizado forman parte de un esquema que busca prevenir nuevos episodios y llevar tranquilidad a la comunidad educativa.
“Queremos que se terminen las amenazas. Los estudiantes tienen que saber que están cometiendo un delito”, advirtió el funcionario, quien remarcó que, de ser necesario, se intensificarán los recorridos en los establecimientos.
“Es un delito y habrá consecuencias”
Girvau fue tajante al referirse a los casos detectados: sostuvo que este tipo de amenazas no pueden ser minimizadas y que deben tener una respuesta firme. “Esto es innecesario porque podríamos estar en otros lugares, pero hay que actuar con contundencia”, señaló.
Además, apuntó a la responsabilidad de las familias: “Los padres tienen que hacerse cargo. El alumno tiene que ir a estudiar y quien amenace puede terminar detenido”.
Más de una decena de casos en la provincia
En paralelo, el gobernador Osvaldo Jaldo confirmó que hasta el jueves por la noche se registraron al menos 15 denuncias en distintas instituciones. El mandatario coincidió en endurecer la postura: “Decir que puede haber tiros es una amenaza, y eso es un delito”.
Un decreto para endurecer medidas
Frente a este escenario, el Gobierno provincial avanzó con el Decreto N° 772/7, que ordena reforzar acciones preventivas dentro y fuera de las escuelas.
La normativa contempla sanciones severas: desde la expulsión de alumnos involucrados hasta su posible traslado a institutos especializados. También establece la responsabilidad de padres y tutores, y advierte que las instituciones podrían perder subsidios si no garantizan condiciones de seguridad.
Un sistema en alerta
El operativo policial refleja la magnitud de una problemática que dejó de ser aislada y que ahora impacta de lleno en la rutina escolar. Con controles reforzados y presencia constante de efectivos, el objetivo inmediato es claro: prevenir nuevos episodios y frenar una escalada que preocupa a toda la comunidad.

