“Tu hija está bien. Dormida. Quedate tranquila”. La frase, que le llegó en las últimas horas a Melisa Heredia desde un número desconocido, se convirtió en una pieza clave la la investigación que encabeza el fiscal Raúl Garzón.
Según explicó el periodista Néstor Ghino en Telenoche (El Doce), muchos llamados habrían sido simples bromas de mal gusto. Pero otros comenzaron a repetirse. Voces familiares. Personas que, según la madre de Agostina, pertenecerían al círculo cercano de Claudio Barrelier, el hombre detenido e imputado por privación ilegítima de la libertad.
Llamadas misteriosas y voces reconocidas
Heredia también grabó los mensajes que le llegaron este jueves mientras se realizaba el allanamiento en la casa de Barrelier.
En algunos audios, la mamá de Agostina aseguró que pudo identificar la voz de quien le hablaba. Y en medio del dolor, respondió a la advertencia con una súplica: “Yo ya llegué hasta acá. No quiero venganza. Solo quiero a mi hija. Devuélvanmela sana y salva”.
La Justicia intenta determinar ahora si esos mensajes fueron una maniobra para confundir, un acto de crueldad o si esconden información clave sobre el paradero de la adolescente.
Todo el material fue descargado y entregado a la fiscalía a cargo de Garzón. Hasta el momento, no hubo un pedido de rescate, pero las comunicaciones recibidas abren nuevas líneas de investigación.
Los investigadores no descartan que haya más personas involucradas en la desaparición de Agostina y analizan si el detenido actuó solo o con ayuda.
La desaparición de Agostina y las pistas que sigue la Justicia
Agostina desapareció el sábado 23 de mayo a las 22.30, cuando salió de la casa de su madre en barrio General Mosconi. En paralelo, surgieron versiones cruzadas por un video en el que se ve a Barrelier ingresando con una nena a su domicilio de barrio Cofico.
Mientras la madre de Agostina insiste en que la chica que aparece en las imágenes es su hija, desde el entorno del detenido aseguran que se trata de la hija de él.
Otro dato clave es el impacto de la línea telefónica de Agostina en la zona donde vive Barrelier. El abogado querellante Carlos Nayi afirmó que ese teléfono estuvo activo durante tres horas en ese lugar

