El vicegobernador a cargo del Poder Ejecutivo, Miguel Acevedo, encabezó una visita institucional a la Reserva Experimental Horco Molle, dependiente de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), donde hizo entrega de la Ley N.º 9985, sancionada el pasado 28 de mayo, que declara al tapir (Tapirus terrestris) Monumento Natural de la provincia y promueve acciones para su conservación, investigación y reintroducción.
Participó la Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, con los legisladores Adriana Najar, Sandra Figueroa, Hugo Ledesma, Edith Comolli y Walter Berarducci; el director de Relaciones Interinstitucionales de la Legislatura, Guillermo Gassenbauer; el decano de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo, Dr. Hugo Rafael Fernández; el vicedecano Pablo Sesma; y el director de la Reserva Experimental Horco Molle, Dr. Juan Pablo Juliá.
La reserva, que este año se prepara para celebrar sus 40 años de existencia y el décimo aniversario de su Jardín Botánico, protege 150 hectáreas del Parque Sierra de San Javier. Recibe alrededor de 50 mil visitantes por año, se mantiene por la colaboración de sus visitantes y funciona como centro de rescate, rehabilitación y conservación de fauna silvestre, además de desarrollar proyectos científicos para la recuperación de especies como el tapir y la rana marsupial.
Durante el recorrido, Acevedo destacó que la sanción de la ley surgió a partir del trabajo conjunto con la universidad y de escuchar las necesidades planteadas por los investigadores. «Una ley que surge como siempre de escuchar. La legislatura que escucha puede sancionar mejores leyes y leyes que tengan un impacto en la sociedad. En este caso, en la preservación del tapir, algo que la universidad viene bregando permanentemente», señaló.

Además, sostuvo que la norma busca generar conciencia sobre la importancia de preservar al tapir y valoró el trabajo que realiza la reserva en materia de educación ambiental, investigación y conservación de la biodiversidad.
«Cuando veníamos caminando me comentaban la importancia que tiene el trabajo de los veterinarios acá. Se han logrado cosas inéditas que sirven no tan solo para Tucumán, sino para el país y para el mundo, porque se especializan en animales silvestres, algo que normalmente no ocurre. La experiencia que se recoge acá en ese sentido es invalorable», agregó.
El vicegobernador cerró poniendo a disposición la Cámara para futuras iniciativas: «La legislatura está presente no tan solo para sancionar leyes como esta, sino en todo lo que pueda aportar para la preservación de la naturaleza y para ayudar a las investigaciones».

La presidenta de la Comisión de Medio Ambiente explicó cómo nació el proyecto y el marco institucional en el que se inscribe la visita. «Desde la Universidad Nacional de Tucumán, un grupo que trabaja todo lo referente al medio ambiente nos acercó este proyecto del tapir. Ha sido una experiencia muy linda porque nos hemos sentido como guardianes también del medio ambiente», expresó.
Najar adelantó que la comisión ya trabaja en una nueva iniciativa de protección de fauna: «Ahora estamos trabajando en un nuevo proyecto para declarar monumento natural a la Ranita Marsupial de la Banderita que está en peligro de extinción».
La legisladora también enmarcó la salida a territorio en el programa Legisladores en Territorio: «Trabajar en forma conjunta con las reservas, las universidades, las organizaciones y la educación es lo que nos va a permitir conservar y proteger la flora y la fauna de nuestra provincia. Todo lo que vamos proyectando acá lo vamos a llevar también al Parlamento del Clima a nivel nacional».
Por su parte, el decano Hugo Rafael Fernández consideró que la declaración del tapir como Monumento Natural otorga un marco legal clave para fortalecer futuros proyectos de conservación y reintroducción de la especie. «La declaración de Monumento Natural al Tapir nos sirve muchísimo para elaborar proyectos posteriores. Además, le da un estatus especial a la especie en cuanto a su protección y al control de los animales silvestres», señaló.
Fernández también vinculó esta ley con la de corredores biológicos trabajada junto con esta Legislatura: «Para poder liberar los tapires, que es la gran aspiración que tenemos, necesitamos que existan esos corredores para que puedan desplazarse en un ecosistema continuo. Vamos por buen camino, hemos llegado hasta acá con tapires, con crianza y con las intenciones y posibilidades de liberar».
El decano subrayó además el valor social de la reserva: «Tenemos un tesoro en la provincia y nuestra máxima aspiración es que la sociedad se apropie realmente de estos tesoros y los sienta suyos».

Por último, el director de la Reserva Experimental Horco Molle, Juan Pablo Juliá, explicó su rol y el significado de la ley para el proceso de conservación del tapir. «Somos un centro de rescate de fauna, un centro de educación ambiental que se trasciende hacia toda la comunidad, y además trabajamos en proyectos de conservación y recuperación de especies como el tapir, el tucán y la rana marsupial», describió.
Juliá destacó que la ley es fruto de años de trabajo conjunto entre múltiples instituciones: «Esta ley es fruto de más de tres años de gestión de parte de la reserva, con la ayuda de la Comisión de Medio Ambiente de la Legislatura y de la Cátedra de Derecho Animal de la Facultad de Derecho. Lo que buscamos es darle el máximo grado de protección a una especie que está desaparecida en la provincia, pero para la que la reserva tiene un proyecto de reintroducción en el que viene trabajando desde hace muchos años».
El director también señaló el valor político y simbólico de la visita: «Muestra cómo se está generando un vuelco de conciencia dentro de la clase política, que cada vez le da más prioridad a la cuestión ambiental. El tapir se ha transformado en un símbolo para los tucumanos y este tipo de apoyo político nos ayuda a profundizar ese mensaje. La recuperación del tapir es parte de un proceso de recuperación de los ambientes naturales en la provincia que en los últimos 20 o 30 años ha comenzado a revertirse».



