Una nueva marcha universitaria volverá a movilizar este martes a estudiantes, docentes, no docentes y autoridades académicas en distintos puntos del país. El reclamo apunta principalmente al financiamiento de las universidades públicas y a la recomposición salarial del sector docente, en medio de un conflicto que suma capítulos desde hace meses.
En Tucumán, la convocatoria está prevista para las 17 en el Rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), desde donde las columnas avanzarán hacia Plaza Independencia para realizar un acto central. Se espera una importante participación y posibles complicaciones en el tránsito del microcentro durante la tarde.
El eje del conflicto universitario
Uno de los puntos centrales de la discusión es la situación de la Ley de Financiamiento Universitario 27.795, aprobada en 2025 para actualizar partidas presupuestarias y salarios de acuerdo a la inflación.
La norma fue vetada inicialmente por el Poder Ejecutivo, aunque luego el Congreso insistió con su sanción. Sin embargo, la aplicación quedó suspendida tras una resolución judicial, lo que generó incertidumbre dentro del sistema universitario.
Desde el ámbito académico sostienen que el deterioro presupuestario afecta el funcionamiento cotidiano de las universidades y complica áreas sensibles como investigación, becas, infraestructura y servicios básicos.
Qué reclaman docentes y estudiantes
Entre los principales planteos del sector universitario aparecen:
- La pérdida del poder adquisitivo de los salarios docentes.
- La caída del presupuesto en términos reales.
- La falta de recursos para sostener el funcionamiento académico.
- El recorte en investigación científica y becas estudiantiles.
Las autoridades universitarias y los gremios advierten que la situación impacta de manera directa en la calidad educativa y en el acceso a la educación pública.
La postura del Gobierno nacional
Desde el Gobierno sostienen que la actualización presupuestaria planteada por la ley es incompatible con el objetivo de equilibrio fiscal.
Además, funcionarios nacionales remarcaron que las movilizaciones tienen un fuerte componente político, aunque dejaron abierta la posibilidad de mantener instancias de diálogo con las universidades.

