El temporal que afectó el AMBA durante la madrugada provocó complicaciones en la actividad aérea. La intensa actividad eléctrica obligó a activar los protocolos de seguridad en los principales aeropuertos del país.
Los distintos vuelos que arribaban o partían del Aeroparque Jorge Newbery y el Aeropuerto Internacional de Ezeiza se vieron afectados por cancelaciones, demoras y desvíos.
En Aeroparque cancelaron siete vuelos de distintas aerolíneas. Y otros 15 vuelos a distintos destinos del país sufrieron demoras leves en los despegues y aterrizajes como consecuencia del temporal y las restricciones operativas. Se prevé que habrá demoras hasta las 16.
En Ezeiza 15 vuelos presentaron demoras y otros tres tuvieron que ser desviados hacia aeropuertos alternativos. Según informaron fuentes aeroportuarias, la actividad seguía siendo intensa durante la madrugada aunque esperaban mejoras progresivas para normalizar las operaciones.
Pasado el temporal de la madrugada, ya no continúa vigente la alerta amarilla por tormentas para el AMBA. Se mantiene activa en Corrientes, Misiones, parte de San Juan, Mendoza y Neuquén.
El principal problema por el mal tiempo, más allá de la lluvia y el viento, es cuando hay actividad eléctrica, ya que obliga a activar protocolos y detener todas las tareas que se realizan en la plataforma.
Cada vez que se detectan rayos en las inmediaciones del aeropuerto se suspenden las operaciones en pista, por lo cual no se cargan equipajes, reabastece combustible o se asiste a las aeronaves.
Como consecuencia, incluso cuando las condiciones son aptas para despegar o aterrizar, la falta de asistencia en pista impide mantener la programación prevista.
El protocolo de seguridad genera un efecto en cadena que puede extender las demoras durante varias horas, incluso después de que mejora el tiempo.

