El juicio por el brutal crimen de Cristian Herrera en una comisaría de Los Pocitos tuvo este jueves 21 de mayo una audiencia clave marcada por la exposición de la autopsia, que confirmó la extrema violencia sufrida por la víctima dentro de un calabozo. Según la acusación, el hombre fue golpeado, quemado y atacado con objetos punzantes durante horas por otros internos que lo acusaban de haber robado pastillas psicofármacas. Las heridas fueron de tal gravedad que Herrera debió ser trasladado al Hospital Padilla, donde murió al día siguiente.
Durante la cuarta jornada del debate oral y público, un médico del Cuerpo Médico Forense (CMF) del Ministerio Fiscal declaró ante el tribunal y brindó detalles del informe final de autopsia. El profesional indicó que la víctima presentaba lesiones y quemaduras en el rostro, tórax, abdomen y extremidades, además de heridas punzantes y un tatuaje realizado con reciente data.
El especialista también describió una lesión cerebral de gran magnitud producto del traumatismo sufrido durante la agresión. Según explicó, todas las heridas detectadas fueron producidas dentro de un mismo período de tiempo, lo que refuerza la hipótesis de un ataque sostenido y extremadamente violento.
La autopsia y los testimonios incorporados durante el juicio expusieron el nivel de brutalidad al que fue sometido Herrera antes de morir. En ese contexto, el martes pasado declaró el interno Gastón Alberto Frías, considerado víctima y testigo clave de los hechos ocurridos entre el 30 de abril y el 1 de mayo de 2025. En su relato, aseguró que tanto él como Herrera fueron atacados salvajemente dentro del calabozo.
Por el Ministerio Fiscal interviene la Unidad Especializada en Homicidios II, dirigida por Carlos Sale y representada en el debate por el auxiliar de fiscal Miguel Esteban Fernández junto a las investigadoras fiscales Lucila Arrieta y Julieta Cano Saracho.
Los imputados Juan Marcelo Luna, Jesús Huasi Biza y Nelson Emanuel Jerez enfrentan cargos por homicidio agravado por haberse cometido con alevosía y ensañamiento contra Herrera y por lesiones en perjuicio de Frías, en ambos casos en calidad de coautores.
En sus alegatos de apertura, la acusación pública solicitó para los tres acusados la pena de prisión perpetua.
El tribunal, integrado por los jueces Guillermo Di Lella, Isabel Méndez y Augusto Paz Almonacid, resolvió pasar a un cuarto intermedio hasta la próxima audiencia del debate.

