Tras la renuncia de José Ricardo Ascárate, precipitada por una insostenible interna con la subinterventora Ingrid Lausberg, el gobernador Osvaldo Jaldo designó a Eduardo “Lalo” Cobos para conducir el Ersept. El exdefensor del Pueblo asumió formalmente este mediodía en el Ministerio de Economía con una premisa clara: terminar con el conflicto administrativo y técnico que paralizaba al ente.
Una gestión basada en la armonía técnica
En sus primeras declaraciones tras conocerse el nombramiento, Cobos fue tajante respecto al clima de trabajo que pretende imponer. “Lo que voy a buscar desde un principio es lograr que haya armonía y entendimiento entre las áreas administrativas y técnicas para que se pueda cumplir con la función del ente”, señaló.
Según el nuevo interventor, los desacuerdos políticos no pueden interferir en la regulación de los servicios públicos. “No puede el Ersept cumplir si hay chispazos o internas, porque alguien tiene que fijar una política clara y los demás la debemos cumplir”, advirtió.
En ese sentido, lanzó un mensaje directo hacia adentro del organismo. “Si no están de acuerdo, se tendrán que correr o tendrá que cambiar el interventor”, insistió.
El pedido de Jaldo fue «ordenar y normalizar»
Cobos reveló que mantuvo una reunión con el gobernador Jaldo, quien le marcó la línea para esta nueva etapa. Según explicó, la prioridad absoluta es la regularización de los procesos internos que se vieron afectados por la disputa entre Ascárate y Lausberg.
“El gobernador me pidió que ordenemos, que normalicemos más que nada. No es que haya desorden, sino que lo pongamos a funcionar administrativamente para que después se pueda ejecutar el manual de misión”, detalló Cobos. La intención del Ejecutivo es que el Ersept recupere su perfil técnico y operativo, alejándolo de los cruces mediáticos y judiciales que marcaron las últimas semanas.
El fin de una convivencia insostenible
La llegada de Cobos busca cerrar la herida abierta por el enfrentamiento entre Ascárate y Lausberg, que incluyó intimaciones por expedientes y acusaciones cruzadas sobre la validez de las firmas en las resoluciones. El conflicto había escalado a tal punto que la subinterventora llegó a intimar formalmente a su superior para que cesara cualquier orden que no contara con su aval.
Este escenario de parálisis administrativa fue el que forzó la salida del dirigente radical y la rápida reacción de la Casa de Gobierno. A partir de hoy a las 12, con la jura de Cobos, el Ersept inicia una etapa de transición donde el desafío principal será restaurar la autoridad institucional y garantizar que el control de los servicios públicos en la provincia no se vea afectado por las diferencias políticas de sus conductores.

