Una asamblea de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) resolvió un paro que afecta a 13 de las 14 líneas urbanas de la Capital, en repudio a la decisión de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat) de suspender a 150 choferes.
La medida no incluye a la Línea 8, la única empresa que no aplicó sanciones, precisó el secretario general del gremio, César González.
El conflicto estalló luego del fracaso de la reunión entre UTA y Aetat en la Secretaría de Trabajo provincial. Si bien los choferes levantaron las asambleas a las 17 para evitar dejar pasajeros varados, González confirmó que la huelga se retomará desde la medianoche de este jueves y que durante la jornada se analizarán nuevos pasos.
El enfrentamiento se da en medio de tensiones crecientes entre las empresas y el municipio. Mientras la Intendencia cuestiona la calidad del servicio, los empresarios acusan al poder concedente de no garantizar la sustentabilidad del sistema ni controlar el avance del transporte ilegal, especialmente Uber Moto.
Tras las elecciones del 26 de octubre, Aetat volvió a reclamar la implementación de un esquema “por kilómetro recorrido”, similar al de Salta. Desde el municipio, el fiscal Conrado Mosqueira calificó la postura empresarial como “extorsiva”, mientras que los prestatarios denunciaron que “la inacción oficial agrava el quebranto del sector”.
En el inicio de la semana se confirmaron las suspensiones en las líneas de la Capital. A instancias de un planteo de UTA, se dio intervención a la Secretaría de Trabajo de la Provincia.
El martes hubo una primera audiencia entre las partes en Trabajo, con la presencia del secretario Andrés “Puchero” Galván. Los empresarios ratificaron las suspensiones, pero se acordó un cuarto intermedio y se invitó a la Intendencia a formar parte del siguiente mitin. De todos modos, desde 9 de Julio y Lavalle enviaron una nota para explicar las razones de la ausencia. Y, nuevamente, no hubo solución al conflicto en la audiencia de ayer al mediodía: los empresarios confirmaron las suspensiones y el gremio rechazó los argumentos de la patronal.
“La sensación que tengo en este momento es de decepción; esperábamos una propuesta por parte de la Municipalidad”, dijo Maximiliano Villagra, dueño de la Línea de 19, en una rueda de prensa que brindó en la Secretaría de Trabajo. Luis García, vicepresidente de Aetat, aseveró en una entrevista con LG Play que el escenario es alarmante. “Estamos en una situación compleja, no sólo por los costos, sino porque cayó la cantidad de boletos vendidos. Si comparamos octubre de este año con el de 2024, tenemos una baja del 30%. Es muchísimo”, manifestó el empresario. Y planteó que el sistema “necesita ingresos para cubrir los gastos de explotación”, aunque la intención en este caso no es avanzar con un incremento en las tarifas. “Si no hay pasajeros, no se puede mantener la frecuencia ni las unidades en condiciones. No estamos pidiendo aumentar el boleto, porque eso espantaría aún más a los usuarios. Lo que pedimos es cambiar la forma de financiamiento”, indicó García.
González, en tanto, lamentó que no surgieran soluciones “a través del diálogo”. Y si bien advirtió que “el problema es con los empresarios”, consideró que “hubiese sido lo correcto” la presencia del municipio en la sede de Trabajo. “Creo que eso evitaba todo este tipo de situación”, añadió. De todos modos, aclaró que el gremio está dispuesto a formar parte de una mesa de trabajo en el ámbito del Concejo Deliberante. “Si nos invitan, nosotros no tenemos ningún problema”, dijo.
Luego de la audiencia, el secretario general de UTA y los integrantes de la comitiva que lo acompañaban se trasladaron a la asamblea, que resolvió los alcances de la medida de fuerza.
Por un lado, se dispuso un primer paro, de dos horas, entre las 15 y las 17 del miércoles. Y, por otra parte, se acordó implementar esa medida de fuerza a partir de las 0 del jueves, en 13 líneas de la Capital que suspendieron choferes. Según explicaron, no se verían afectados los demás servicios (interurbano y rural), ya que las cartas documento sólo llegaron a trabajadores de las líneas de la Capital. “Los trabajadores no pueden quedarse sin salario”, apuntó González.
Argumentos
“El municipio no es empleador”
El fiscal municipal Conrado Mosqueira fundamentó las razones por las cuales la Capital no concurrió a la audiencia en Trabajo, y advirtió que el ámbito para abordar la cuestión debería ser el Concejo Deliberante. “Si bien este Departamento Ejecutivo reconoce la importancia trascendental de este asunto, dado que el transporte es un servicio público esencial dentro del radio municipal, se debe considerar que en una concesión de servicio público, el municipio no es empleador de los trabajadores de la empresa concesionaria”, planteó el fiscal municipal.
La propuesta de Aetat
Un sistema por kilómetro recorrido
La Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán propone que la Capital aplique un sistema diferente, similar al que rige en Salta. “Queremos instrumentar el sistema por kilómetro recorrido. Si prestamos el servicio como exige la Municipalidad -en cantidad de unidades y frecuencia-, alguien tiene que pagar. Si nos exigen que andemos igual aunque sea vacío, alguien tiene que pagarlo”, explicó Luis García, vicepresidente de la entidad, en una entrevista.

