Con autoridad y momentos de buen fútbol, San Martín de Tucumán impuso condiciones fuera de casa y se trajo un triunfo clave que lo posiciona como protagonista en la Primera Nacional. El equipo tucumano venció 2-0 a Güemes en Santiago del Estero y dio una señal clara en la pelea por los primeros puestos.
Un golpe justo en el momento indicado
El inicio mostró a un local con mayor posesión, aunque sin profundidad. San Martín, paciente, esperó su momento y comenzó a equilibrar el trámite con el correr de los minutos.
A los 27’, apareció Diego Dielos para romper el partido: sacó un remate desde larga distancia que, tras un pique que complicó al arquero Finochietto, se transformó en el 1-0. Un gol que cambió el desarrollo y le dio confianza al conjunto tucumano.
Un complemento con ambición y control
Lejos de conformarse, el “Santo” salió decidido en el segundo tiempo. Dielos volvió a avisar desde afuera y el equipo generó peligro constante, incluso con un cabezazo que se estrelló en el palo tras un córner.
A los 12 minutos, San Martín tuvo la gran chance de ampliar desde el punto penal, pero Finochietto le contuvo el remate a Dielos y mantuvo con vida a Güemes.
Solidez y eficacia para liquidarlo
A pesar de las intervenciones del arquero local, San Martín nunca perdió el control del partido. Ordenado, firme y con ideas claras, fue desgastando a un rival que no encontró respuestas.
La sentencia llegó a los 40 minutos: una jugada colectiva bien elaborada terminó en los pies de Luciano Ferreyra, que definió para sellar el 2-0 definitivo.
Un triunfo que lo mete en la pelea
Con esta victoria, el conjunto tucumano alcanzó los 14 puntos y se trepó al tercer lugar de la tabla, consolidándose como uno de los animadores del campeonato.
San Martín no solo ganó: dejó la sensación de ser un equipo en crecimiento, con argumentos para ilusionarse en un torneo largo y exigente.

