La caída ya no sorprende, pero sí profundiza una crisis que parece no tener fondo. Italia volvió a quedarse afuera de un Mundial, esta vez tras perder por penales ante Bosnia, que se impuso 4-1 desde los doce pasos y selló una clasificación histórica a su segunda Copa del Mundo, luego de Brasil 2014.
Un partido que se le escapó de las manos
En los 120 minutos, ambos seleccionados igualaron 1-1 en un duelo cargado de tensión. Moise Kean había adelantado a la Azzurra, que parecía encaminar la clasificación, pero todo cambió tras la expulsión de Alessandro Bastoni. Con un hombre menos, el equipo italiano se replegó y cedió terreno.
Pese a eso, tuvo dos oportunidades claras para liquidar el encuentro, pero falló en la definición y dejó con vida a su rival. Bosnia no perdonó: encontró el empate en el tramo final del tiempo reglamentario a través de Haris Tabaković y llevó la definición a los penales.
La sentencia desde los doce pasos
En la tanda, Italia volvió a mostrar fragilidad. Bosnia fue contundente y se impuso 4-1, desatando la celebración y consumando un nuevo fracaso italiano, que no logra recomponerse en el escenario internacional.
Una ausencia que ya es tendencia
La Azzurra acumula así su tercera ausencia consecutiva en Copas del Mundo, una situación impensada para una de las selecciones más laureadas de la historia. Su última participación fue en Brasil 2014 y, aún más preocupante, no disputa un partido de eliminación directa en un Mundial desde hace dos décadas.
Del otro lado, Bosnia celebra una clasificación histórica que confirma su crecimiento competitivo. Italia, en cambio, vuelve a mirar la cita máxima por televisión, atrapada en una crisis que ya dejó de ser coyuntural para transformarse en estructural.

