Además marcaron que la conducta de la agente “afecta notablemente el prestigio de la institución” y constituye un “uso indebido de las prendas y equipo policial asignado”. Cuando las autoridades tomaron conocimiento del hecho, la Policía porteña le inició un sumario y fue suspendida de su cargo. El 16 de octubre fue pasada a disponibilidad, por lo que no podrá ejercer el cargo.
La mujer estaba de licencia médica cuando fue puesta en disponibilidad, mientras ahora avanza un sumario administrativo por uso indebido de prendas oficiales. En la Policía porteña dicen que las imágenes dañan la imagen institucional y que nada de lo que hizo puede justificarse en nombre de la libertad de expresión.
Ahora investigan si además utilizó otros elementos de la fuerza para montar sus videos. En paralelo, el caso abrió un debate: ¿Hasta dónde pueden mostrar su vida y su uniforme los integrantes de una institución como la policías en redes sociales sin afectar a su lugar de trabajo?




