La cuarta Marcha Federal Universitaria ya se hace sentir en Tucumán. Una importante columna de estudiantes, docentes, no docentes y autoridades académicas comenzó a movilizarse este martes desde el Rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) hacia Plaza Independencia, donde se realizará el acto central de la jornada.
La convocatoria forma parte de una protesta nacional impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y los gremios docentes universitarios, en medio del conflicto por el financiamiento de las universidades públicas y la pérdida salarial del sector.
Reclaman una recomposición salarial superior al 50%
En el marco de la movilización, la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) advirtió que los salarios universitarios acumulan una fuerte caída frente a la inflación desde la asunción del presidente Javier Milei.
Desde el sector señalaron que se necesita una recomposición superior al 50% para recuperar el poder adquisitivo que tenían los docentes en diciembre de 2023. Además, reclamaron la convocatoria urgente a paritarias.
La protesta también exige el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario 27.795, aprobada por el Congreso en 2025 y ratificada luego del veto presidencial.
Cómo se organizó la convocatoria en Tucumán
La movilización tucumana fue coordinada durante una reunión realizada en la Sala del Consejo Superior de la UNT, encabezada por la vicerrectora Mercedes Leal, junto a agrupaciones estudiantiles, gremios docentes y nodocentes, representantes científicos y organismos como el CONICET.
Bajo el lema “La educación pública nos une”, la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNT (ADIUNT) convocó además a un paro total de actividades durante la jornada.
El cronograma incluyó una sesión del Honorable Consejo Superior y luego la concentración en el patio del Rectorado, ubicado en Ayacucho 491.
Cruces entre el Gobierno y las universidades
En la previa de la marcha, el Ministerio de Capital Humano intimó a las universidades nacionales para que informen qué medidas adoptaron frente a los paros docentes y solicitó planes de contingencia para garantizar el dictado de clases.
El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, calificó la protesta como un “show público” y acusó a las autoridades académicas de ejercer “extorsión política”.
Las declaraciones generaron una rápida respuesta desde distintos sectores universitarios. El rector de la Universidad Nacional de La Pampa, Oscar Alpa, sostuvo que el Gobierno “no puede intimar porque no conoce la autonomía universitaria”.
Por su parte, el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, ironizó sobre la postura oficial y afirmó que el Ministerio reconoció “por primera vez” que no se está garantizando plenamente el derecho a la educación.

