El plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto estaba por bajar la persiana tras casi ocho horas de discusión cuando una expresión inesperada terminó por tensar aún más el clima. La diputada nacional Natalia Zaracho cruzó con dureza al tucumano Gerardo Huesen, de La Libertad Avanza, y lo acusó de “tener cara de lomo virgen”, en alusión —según explicó— a que no sabe lo que es “laburar” ni “levantarse a las 4 de la madrugada”.
La frase, lanzada en medio de interrupciones y chicanas, se convirtió rápidamente en el eje del debate político y en uno de los momentos más comentados de la jornada parlamentaria.
¿Qué quiso decir con “cara de lomo virgen”?
En el tramo más tenso de su intervención, Zaracho señaló a Huesen desde su banca y disparó: “Sí, vos, principal… Tenés una cara de lomo virgen, increíble. Lomo virgen sos… Pedí la palabra y hablá, y justificá este proyecto y decile a la gente en qué lo va a beneficiar. Sos un caradura…”.
La expresión “lomo virgen” es una metáfora popular que alude a alguien que —según quien la pronuncia— nunca habría realizado trabajos físicos exigentes. El “lomo” refiere al cuerpo, particularmente a la espalda, y “virgen” sugiere que no ha sido castigado por el esfuerzo. En ese sentido, Zaracho buscó contrastar lo que definió como la falta de experiencia laboral dura de algunos legisladores con la realidad cotidiana de trabajadores que madrugan y realizan tareas físicas demandantes.
Un cruce en un clima ya cargado
El presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo, Lisandro Almirón, intentó ordenar el intercambio pidiendo que no dialogaran entre bancas, pero la tensión fue en aumento.
Previamente, Zaracho había responsabilizado al Ejecutivo por lo que describió como “un modelo de hambre planificado” y cuestionó a diputados oficialistas por —según su visión— no defender públicamente el proyecto en discusión. También lanzó críticas hacia el sector empresarial y el Fondo Monetario Internacional, en un discurso que combinó cuestionamientos económicos y personales.
El plenario concluyó en un clima de máxima confrontación política, dejando en evidencia la profundidad de las diferencias entre oficialismo y oposición en torno a la reforma debatida

