Tras su ingreso al hospital, Medina Ruiz fue sometido a una batería de exámenes de urgencia. La primera información oficial trajo tranquilidad al entorno del ministro. Los estudios cardiológicos descartaron cualquier tipo de patología coronaria.
«En lo que respecta a la materia del corazón, los resultados fueron excelentes», indicaron Miguel Ferre Contreras, secretario ejecutivo, al confirmar que el malestar no estaba vinculado a un evento cardíaco agudo.
Pese a los buenos resultados iniciales, el ministro fue derivado a la Unidad Coronaria de la institución. Esta medida responde estrictamente a una cuestión de prevención y al protocolo profesional que se aplica en casos de dolores torácicos o malestares de origen incierto. Medina Ruiz se encuentra lúcido, de buen ánimo y acompañado por sus familiares cercanos dentro de la institución médica, siguiendo de cerca la evolución de su propio cuadro.
El objetivo de la permanencia del funcionario en el hospital es completar los análisis clínicos y de diagnóstico por imagen solicitados por los especialistas. El equipo médico busca determinar con precisión qué derivó en la dolencia manifestada durante la madrugada.

