En medio de uno de los momentos deportivos más delicados de River, Stefano Di Carlo brindó una extensa conferencia de prensa en la que analizó la crisis de resultados, defendió el fuerte mercado de pases realizado por el club, respaldó a Eduardo Coudet y lanzó duras críticas contra el arbitraje.
El presidente reconoció que el presente está lejos de lo esperado y fue contundente al referirse a la racha negativa que atraviesa el Millonario.
“Es inadmisible la cantidad de derrotas que estamos teniendo”, expresó Di Carlo, aunque remarcó que la situación no comenzó en las últimas semanas.
“Venimos en una situación compleja, de un punto de partida complejo. Esta situación no es de los últimos cinco partidos, venimos hace bastante tiempo”, sostuvo.
El respaldo a Coudet
Uno de los principales interrogantes pasaba por la continuidad del entrenador. Di Carlo fue claro al asegurar que, por ahora, Coudet cuenta con el respaldo de la dirigencia.
“Hay DT. Lo veo bien, con fuerza, convicción, apoyado por el grupo. Hablo diariamente con Coudet”, aseguró.
Además, contó que mantuvo conversaciones con referentes y otros integrantes del plantel y encontró confianza en que la situación puede revertirse.
“Si siente la fuerza, lo vamos a acompañar. Creemos profundamente en él”, agregó.
Sin embargo, también dejó abierta la posibilidad de una decisión del propio entrenador en caso de no encontrar respuestas: “Si siente o decide que no encuentra la manera, como sucedió con Gallardo, tomará la decisión”.
“A River lo han perjudicado”
Di Carlo también se metió de lleno en las polémicas arbitrales de las últimas fechas y elevó considerablemente el tono.
“A River lo han perjudicado en los últimos cinco partidos. Es evidente, no se puede tapar el sol con la mano”, afirmó.
El presidente agregó que considera que existe un problema más amplio dentro del fútbol argentino.
“Hay manoseo de todo tipo y color, es hacia todos. Esperamos que encuentren un límite en cuanto a la vergüenza”, disparó.
Y profundizó: “La tolerancia de River está agotada, pero la dignidad de River no se negocia y la vamos a cuidar siempre”.
De todos modos, aclaró que las decisiones arbitrales no pueden utilizarse para esconder los problemas futbolísticos.
“Primero hay que corregir el fútbol de River. River tiene que ganar, es nuestra responsabilidad, y no quito mérito a los que nos han ganado. Pero lo arbitral incide”, explicó.
Reconoció un error con los jugadores apartados
Otro de los temas centrales fue el manejo de los futbolistas que quedaron fuera de consideración y fueron separados para entrenarse en Cantilo.
Di Carlo defendió la decisión deportiva de reducir el plantel, pero admitió que hubo un error en las formas.
“Reflexionando, fue un error en cuanto a las maneras, la decisión del lugar en el que se los separó. Se podía haber generado un preaviso”, reconoció.
El dirigente aclaró que internamente el trato fue respetuoso y que posteriormente intentaron corregir la situación.
“Más allá de ese error, que asumimos la Comisión Directiva en cuanto a las formas, en el trato privado e individual fuimos respetuosos y planteamos ayudar en el proceso de salida”, explicó.
Según detalló, de los 14 jugadores que inicialmente estaban fuera del proyecto solamente quedan cuatro con su futuro pendiente.
El mercado récord de River
Di Carlo también defendió la política de incorporaciones realizada durante esta ventana de transferencias.
“Hicimos un mercado importante y balanceado. Hicimos tres mercados de pases en uno y en medio de un momento crítico”, sostuvo.
La dirigencia decidió realizar una fuerte inversión para modificar la estructura del plantel ante la disconformidad con el funcionamiento futbolístico.
“River no jugaba como queríamos que juegue al fútbol y queríamos salir de esa dinámica y construir un plantel que nos representara”, explicó.
El presidente aseguró que la situación económica del club permitió afrontar las operaciones y remarcó que la intención fue reducir la cantidad de futbolistas y aumentar la jerarquía.
“El proceso será incómodo”
Más allá de la inversión y los nombres incorporados, Di Carlo pidió tiempo para que el nuevo proyecto comience a dar resultados.
“Hay urgencia y no tenemos el tiempo para plasmarlo. Tenemos una racha negativa grave, que no es aceptable para River y merece darle mucha atención”, reconoció.
También aseguró que comprende el malestar de los hinchas.
“El proceso será incómodo y el hincha tiene derecho a quejarse. No estamos disociados de la realidad”, afirmó.
Finalmente, insistió en que la dirigencia mantiene su confianza en el camino elegido pese al presente.
“Irrita cuando uno no ve un rumbo y un horizonte, pero este no es el caso. Estamos haciendo todo lo humanamente posible para cambiar el rumbo”, concluyó el presidente de River.

