Una profunda polémica sacude a la Facultad de Educación Física (FACDEF) de la UNT tras conocerse las imágenes de los festejos del candidato electo para representar al estamento de egresados. Lo que debió ser una celebración democrática se transformó en un escenario de críticas por comportamientos calificados como «infames» y «degradantes».
En el video que circuló rápidamente por redes sociales, se observa al representante electo ingresando a las instalaciones con una bengala de humo, fumando un cigarro y realizando gestos obscenos —específicamente tocándose los genitales— frente a la mirada de estudiantes y colegas. La escena, marcada por una estética de provocación, generó una reacción inmediata en la comunidad académica.
La profesora Eli Maturano fue una de las voces más firmes al expresar su rechazo. A través de un comunicado que se hizo eco en el ámbito universitario, la docente calificó la conducta como «absolutamente incompatible con la responsabilidad ética, pedagógica y humana que exige la formación docente».
«No se trata simplemente de un festejo desmedido; lo ocurrido refleja una degradación preocupante de los valores que deberían sostener la convivencia universitaria», sentenció Maturano.
Para la profesora, el uso de imaginarios vinculados a la «ostentación y prepotencia mafiosa» dentro de una institución formadora de futuros educadores es una falta grave que lesiona la imagen de toda la comunidad académica.
Uno de los puntos más críticos de la denuncia radica en el entorno que rodeó el festejo. Maturano expresó su alarma ante el hecho de que estas actitudes fueran celebradas por otros colegas presentes. Según la docente, la «naturalización de la obscenidad y la impunidad» erosiona la calidad ética de los espacios educativos.
«Quien aspira a representar egresados debe comprender que la representación no se limita a ocupar un cargo: implica encarnar valores y ser ejemplo de convivencia democrática», agregó, haciendo un llamado a marcar límites claros frente a conductas que vulneran el rol social de educar.
El episodio abre un debate necesario sobre los perfiles de liderazgo que se están validando en las casas de altos estudios. La nota de Maturano cierra con una pregunta que resuena en los pasillos de la facultad: «¿Qué clase de representación estamos nuevamente legitimando?».

