Gustavo Quinteros dejó de ser el entrenador de Independiente. La Comisión Directiva se reunió este jueves y tomó la decisión de despedirlo luego de la durísima derrota por 4-0 ante Atlético Tucumán, por los octavos de final de la Copa Argentina. El resultado, el pobre rendimiento del equipo y las declaraciones del técnico después del partido terminaron de colmar la paciencia de la dirigencia.
La conferencia de prensa posterior al encuentro fue uno de los puntos determinantes para acelerar la salida. Quinteros asumió la responsabilidad por la goleada y aseguró: “Como entrenador me da vergüenza. Asumo toda la responsabilidad que me corresponde. Le quiero pedir disculpas a la gente”. Sin embargo, luego hizo referencia a la falta de refuerzos y al presente que atraviesa el club.
“Ni estos jugadores ni el cuerpo técnico somos responsables de una continuidad de fracasos en un club tan grande como Independiente, que hace años no gana títulos. Necesitamos la ayuda de todos para volver al lugar que Independiente merece”, había expresado el ahora exentrenador. Sus palabras generaron malestar en la dirigencia y terminaron siendo otro factor para resolver su salida.
Mientras se negocia la rescisión del contrato, el entrenamiento de esta tarde estará a cargo de Hugo Tocalli, secretario deportivo del club. La medida será provisoria, ya que Carlos Matheu se encuentra con la Reserva en Santiago del Estero. El exdefensor ya fue informado y, cuando regrese, tomará el mando de las prácticas junto a Eduardo Tuzzio.
La salida de Quinteros no será sencilla desde el aspecto económico. La dirigencia deberá negociar las condiciones de la rescisión y llegar a un acuerdo con el entrenador, que difícilmente ceda sin discutir los términos de su contrato.
En lo deportivo, Independiente deberá afrontar ahora un interinato que podría extenderse durante varios meses. Las elecciones del club están previstas para diciembre y, en este contexto, la dirigencia considera poco probable que un entrenador de peso acepte asumir el cargo por un período tan corto. El Rojo atraviesa así una nueva crisis y deberá encontrar rápidamente una solución para encarar lo que resta de la temporada.

