Un terremoto de magnitud 5,0 sacudió durante la madrugada de este sábado el sur de España, con epicentro en Alhendín, en la provincia de Granada, y a una profundidad de apenas dos kilómetros, según los datos actualizados del Instituto Geográfico Nacional (IGN). El movimiento se registró a la 1:04 de la madrugada, hora local, y fue percibido en numerosos puntos de Andalucía.
La intensidad del temblor llevó a la Junta de Andalucía a activar la fase de emergencia, situación operativa 1, del Plan ante el Riesgo Sísmico. La decisión fue tomada después de que el servicio de emergencias 112 recibiera más de 80 llamadas relacionadas con el terremoto. Las autoridades pidieron a la población mantener la calma y extremar las precauciones ante posibles desprendimientos de fachadas, cornisas, balcones o muros.
El movimiento provocó daños materiales en distintos puntos del área metropolitana de Granada, donde se registraron grietas, desprendimientos y caída de elementos de fachadas y tejados. También se informaron daños en viviendas y edificios de localidades como Armilla, mientras que el temblor fue especialmente perceptible en zonas cercanas al epicentro.
Durante las horas posteriores se registraron réplicas de entre 2,2 y 3,7 de magnitud en municipios como Gójar, Ogíjares, Otura y La Zubia, por lo que los organismos de emergencia mantienen el monitoreo de la actividad sísmica. Hasta el momento, no se reportaron víctimas fatales vinculadas al terremoto.
El sismo de Granada se produjo pocos días después de otros movimientos de gran magnitud que generaron emergencias en distintas partes del mundo. En Colombia, un terremoto de 7,4 dejó al menos 287 muertos, miles de heridos y cientos de desaparecidos, mientras que en Indonesia un sismo de 7,7 golpeó la región de Flores y provocó la activación de una alerta de tsunami.
Granada es una de las zonas con mayor actividad sísmica de la península ibérica. El propio IGN señala que la Vega de Granada ha registrado históricamente numerosas series de terremotos y movimientos de magnitud moderada que, en algunos casos, provocaron daños importantes.
Las autoridades continúan evaluando las consecuencias del movimiento y mantienen la vigilancia sobre posibles nuevas réplicas mientras avanzan las tareas de relevamiento en las zonas afectadas.

